Sinopsis de la ópera El Barbero de Sevilla de Rossini

El Barbero de Sevilla
El Barbero de Sevilla

El Barbero de Sevilla es una ópera buffa en dos actos con música de Gioachino Rossini y libreto en italiano de Cesare Sterbini, basada en la comedia del mismo nombre (1775) de Pierre Agustín de Beaumarchais. El estreno fue bajo el título de Almaviva, o la precaución inútil tuvo lugar el 20 de febrero de 1816 en el Teatro Argentina de Roma.

Se han escrito otras obras de la misma temática: El barbero de Paisiello triunfó un tiempo sobre la de Rossini. También en 1796 Nicolás Isouard compuso otra. Al final, la versión posterior de Rossini es la que ha soportado mejor el paso del tiempo y es la única que se mantiene en el repertorio.

La ópera de Rossini relata la primera de las obras de la trilogía de Fígaro, por el dramaturgo francés Pierre de Beaumarchais, mientras que la ópera de Mozart Las bodas de Fígaro, compuesta treinta años antes en 1786, se basa en la segunda parte de la trilogía de Beaumarchais.

Rossini se había comprometido a escribir dos óperas para el carnaval de Roma de 1816. La primera la acabó el 26 de diciembre de 1815 y el mismo día comenzó a componer la segunda, que estuvo lista el 20 de enero de 1816, sin ningún conocimiento de cuál sería el libreto. Sterbini le proporcionó la historia del barbero y tan pronto como entregó los versos, Rossini empezó a escribir la música, que quedó terminada en menos de tres semanas. Su título original era Almaviva, para distinguirla del Barbero de Sevilla de Paisiello.

La obertura original se perdió de alguna forma y fue reemplazada por la que había utilizado en su ópera previa Aureliano.

 

Argumento:

Lugar: Sevilla       Época: Siglo XVII

 

Acto I.

Una calle frente a la casa del doctor Bartolo. Es de madrugada. Después de una preciosa obertura, aparecen Fiorello y varios músicos que vienen a dar serenata, y, con cautela... "piano... pianísimo... ", se ponen a tocar al pie del balcón de la casa de Bartolo.

Se presenta el conde de Almaviva, enamorado de la bella Rosina y, expresando su amor, entona una exquisita y apasionada serenata: "Ecco ridente in Cielo... ", quizás el más hermoso canto de esta ópera. En vano espera que el balcón se abra y asome Rosina; entonces pide se retiren los músicos, que bien pagados, le hacen grandes caravanas de gratitud, y en tanto se alejan, el conde y su criado Fiorello, se ocultan en espera de mejor oportunidad...  Aparece Fígaro, el popular barbero, síntesis de la picardía, con su guitarra al cuello y canta la belleza de la vida de un barbero de calidad, quien por razón de su oficio es llamado por todos, que no sólo le dejan dinero, sino que lo hacen su confidente, depositando en él sus secretos y los ajenos. (Fígaro: "Largo al factotum... ")  célebre aria buffa... tan llena de gracia y tan bien adaptada al tipo. El conde reconoce al hablador por excelencia y Fígaro al ver al conde, respetuoso, se pone a sus órdenes. El conde le recomienda discreción absoluta, pues quiere conservar el anonimato y le confiesa el amor que le inspira la hija del doctor Bartolo. Fígaro, que es el barbero del médico, le advierte que Bartolo es el tutor y no el padre de Rosina y ofrece ayudar al conde pues le será muy fácil. En esto se abre la puerta de la casa y ellos se retiran. Sale don Bartolo en traje de calle, advirtiéndoles a los criados vigilen la casa sin permitir la entrada a nadie, excepto a don Basilio, el profesor de música de su alumna: "Si Basilio me viene a buscar, decidle que me espere; mi boda con Rosina la quiero abreviar, si hoy espero terminar este asunto... " y se aleja. El conde queda anonadado al oír esto, pero Fígaro lo calma al decirle que la joven no tiene la menor intención de hacerle caso a  su tutor y le reitera al conde que lo ayudará a la conquista de su amada. Al rato, se asoma Rosina al balcón y le deja caer un recado al conde preguntándole su nombre. Almaviva entona una segunda serenata en la que le dice que se llama Lindoro y que es un pobre estudiante. Almaviva: "Se il mio nome saper voi bramate... " Rosina le contesta que ella lo ama, pero de pronto el balcón se cierra y entonces Fígaro sugiere al conde se disfrace de soldado borracho y se introduzca a la casa de don Bartolo. Fígaro: "All'idea di quel metallo... " La idea del barbero es aceptada por el conde que le promete una gran recompensa y reitera su amor por Rosina. Almaviva: "Ah! che d'amore la fiamma io sento... " y los dos se retiran, uno con la esperanza de estar cerca de la amada y el otro pensando llenar sus bolsillos con el dinero del conde. Un regimiento está por llegar a Sevilla; el conde se vestirá de militar y con un billete de "Alojamiento de tropas", se introducirá a la casa de don Bartolo adonde llegará simulando estado de ebriedad. En la casa, Rosina está sola meditando: el amor del joven Lindoro o el deseo senil de don Bartolo y ya no duda, pertenece al amado Lindoro y tiernamente recuerda la voz que ha encendido una llama de amor en su corazón. Gran aria de Rosina: "Una voce poco fa... " Se retira cuando entran don Bartolo y don Basilio, quien informa al doctor que ha llegado el conde Almaviva, aspirante a la mano de Rosina y le propone, para alejarlo, perderlo en el ánimo de su alumna, calumniándolo... Aria llamada de La Calumnia. Basilio: "La calumnia e un venticello... " Fígaro, que ha escuchado todo, le advierte a Rosina el plan de su protector y promete entregar al conde una carta que ella ha escrito. Dúo: "Dunque io son... " En vano trata don Bartolo de  acusar a Rosina de haberle escrito una carta al misterioso enamorado y, enfurecido, la amenaza con su autoridad. Aria de Bartolo: "A un dottor della mia sorte... " Con pompa marcial, haciendo gran ruido y luciendo uniforme de soldado de caballería y simulando estar alcoholizado, se presenta el conde pidiendo alojamiento y logra entregar a Rosina la contestación a su carta. Es tal el escándalo que provoca el conde, que airado desenvaina la espada y se lanza contra don Bartolo en el momento en que llegan policías y soldados a arrestarlo, pero habiéndose identificado, es puesto en libertad. Sexteto: "Freddo ed inmobile... " Don Bartolo, estupefacto, es víctima de las sátiras de Fígaro.

 

Acto II.

Casa del doctor Bartolo. Don Bartolo está muy preocupado, inquieto y desconfiado, pero se congratula de haberse librado del molesto soldado. Llega nuevamente el conde pero ahora disfrazado de profesor de música. Bartolo y Almaviva: "Pace e gioia". Dice ser discípulo de don Basilio y que lo manda por encontrarse enfermo; don Bartolo desconfía, pero luego se disipan sus temores al leer una carta que Almaviva le entrega y en que pone en evidencia que el conde se está burlando de Rosina, carta que servirá para que Rosina olvide al voluble enamorado y se case con su tutor. Tan grosera mentira llena de júbilo a don Bartolo, abraza al enviado de don Basilio y llama a Rosina a que tome su lección de canto. Se presenta Rosina, principia rehusándose, pero acepta luego de ver al profesor. Aria de Rosina: "Torna mio bene... " de H. Proch...

Fígaro trata de distraer al viejo don Bartolo mientras lo afeita. Con sorpresa general, se presenta don Basilio; don Bartolo no se lo explica pues lo cree enfermo, pero el conde, mediante una bolsa de dinero, convence a don Basilio que se encuentra grave, y éste, contento con la bolsa se marcha a toda prisa. (Quinteto: "Buona sera, buona sera... ") Todos se retiran y Marcelina, el ama de llaves, comenta que tanta confusión la está volviendo loca y canta: "Il veccieto cerca moglie... " Se desata una tempestad y en medio de ella, entran por el balcón el conde y Fígaro con la intención de llevarse a Rosina, la que en un principio se resiste, pero al identificar al conde su cara se torna radiante de felicidad... Rosina, Almaviva y Fígaro entonan: "¡Ah, qual colpo in aspettato... " Fígaro descubre que alguien ha retirado la escalera del balcón y su plan se deshace al entrar don Basilio acompañado del notario. Fígaro persuade al notario y éste une en matrimonio al conde y Rosina. Cuando don Bartolo llega con la policía para impedir el enlace, ya es tarde, y todos reconocen en el afortunado galán, al conde de Almaviva y a don Bartolo no le queda más que bendecir a la joven pareja, mientras Fígaro ríe del feliz desenlace, debido a su agudo ingenio y a la inagotable inventiva del célebre Barbero de Sevilla. Coro final: "Ah, disgna ziati noi".


Sinopsis de la ópera Nabucco de Verdi

Los esclavos hebreos
Los esclavos hebreos

Nabucco es la abreviatura de Nabucodonosor, es una ópera en cuatro actos en italiano compuesta por Giuseppe Verdi con un libreto de Temistocle Solera. El libreto se basa en los libros bíblicos de Jeremías y Daniel. Bajo su nombre original de Nabucodonosor, la ópera se representó por primera vez en el Teatro alla Scala de Milán, el 9 de marzo de 1842.

Nabucco es la ópera que se considera que ha establecido la reputación de Verdi como compositor. Alguna vez comentó que "esta es la ópera con la que realmente comienza mi carrera artística. Y aunque tuve muchas dificultades para luchar, es seguro que Nabucco nació bajo una estrella de la suerte".

El éxito de la primera ópera de Verdi, Oberto, conte di San Bonifacio, dio lugar a Bartolomeo Merelli, el empresario de La Scala, que ofreció un contrato por tres obras más. Después del fracaso de su segunda obra Un giorno di regno (terminada en 1840 hacia el final de una temporada de dos años con sucesos violentos como la muerte de sus dos hijos y la de su esposa de 26 años) Verdi juró no volver a componer nunca más.

En una autobiografía escrita en 1879, Verdi cuenta la historia de cómo Merelli lo persuadió dos veces para que cambiara de opinión y escribiera la ópera. Después de una reunión casual con Merelli cerca de La Scala, el empresario le dio una copia del libreto de Temistocle Solera que había sido rechazada por el compositor Otto Nicolai. Verdi describe cómo lo llevó a su casa, y lo tiró sobre la mesa con un mal modo... Al caer, se había abierto por sí mismo; sin darme cuenta, mis ojos se aferraron a la página abierta y a una línea especial: "Va pensiero sull'ali dorate...". Sin embargo, Verdi todavía se negó a componer la música y le llevó el manuscrito al empresario al día siguiente. Pero Merelli no aceptó ningún rechazo e inmediatamente guardó los papeles en los bolsillos de Verdi y "no sólo me echó de su oficina, sino que me golpeó la puerta en la cara y se encerró".

Verdi fue trabajando la ópera poco a poco, y en el otoño de 1841, la había concluido, pero la temporada estaba por terminar por lo que las actuaciones se limitaron a ocho y fueron un éxito colosal. Pero, cuando se inauguró la nueva temporada el 13 de agosto de 1842, se agregaron unas 60 actuaciones adicionales a fin de año.

 

Argumento:

Lugar: Jerusalem y Babilonia

Época: Siglo VI a.C.

 

Acto I

En Jerusalem. Reunidos en el templo de Salomón, gran número de hebreos y levíticos lloran la suerte de Israel, derrotado por Nabucodonosor, rey de Babilonia, que a la cabeza de su ejército victorioso, está por entrar a Jerusalem. El Sumo Sacerdote Zaccaría le dice al pueblo que no se desespere, sino que confíe en Dios. La presencia de un rehén, Fenena, la hija menor de Nabucco, rey de Babilonia todavía puede asegurar la paz. Zaccaría confía a Fenena a Ismaele, sobrino del Rey de Jerusalem y ex enviado a Babilonia. Al quedarse solos, Fenena e Ismaele recuerdan cómo se enamoraron cuando Ismaele fue prisionero de los babilonios, y cómo Fenena lo ayudó a escapar a Israel. La supuesta hija mayor de Nabucco, Abigaille, entra al templo con soldados babilónicos disfrazados. Ella también ama a Ismaele. Al descubrir a los amantes, amenaza a Ismaele: si él no abandona a Fenena, Abigaille la acusará de traición. Abigaille le dice a Ismaele que lo ama. Nabucco entra triunfal y es amenazado por Zaccaría lo desafía, amenazando con matar a Fenena si Nabucco ataca el templo. Ismaele interviene para salvar a Fenena, lo que elimina cualquier impedimento de Nabucco para destruir el templo. Él ordena esto, mientras que Zaccaría y los israelitas maldicen a Ismaele por traidor. Entonces Nabucco ordena incendiar el templo y somete a los judíos a la cautividad.

 

Acto II.

Escena I.  El palacio real de Babilonia. Nabucco ha nombrado a Fenena regente y guardiana de los prisioneros israelitas, mientras el continúa la batalla contra Israel. Abigaille ha descubierto un documento que prueba que ella no es la hija real de Nabucco, sino la hija de esclavos. Ella reflexiona amargamente sobre la negativa de Nabucco a permitirle jugar un papel en la guerra contra los israelitas y recuerda la felicidad pasada. El Sumo Sacerdote de Bel informa a Abigaille que Fenena ha liberado a los cautivos israelitas. Él planea que Abigaille se convierta en gobernante de Babilonia, y con esta intención ha difundido el rumor de que Nabucco murió en la batalla. Abigaille determina tomar el trono.

 

Escena II. Una habitación en el palacio.  Zaccaría lee las Tablas de la Ley, luego va a convocara Fenena. Un grupo de levitas acusan a Ismaele de traición. Zaccaría regresa con Fenena y su hermana Anna. Anna le dice a los levitas que Fenena se ha convertido al judaísmo y los motiva a que perdonen a Ismaele. Abdallo, un soldado, anuncia la muerte de Nabucco y advierte de la rebelión organizada por Abigaille. Abigaille ingresa con el Sumo Sacerdote de Bel y exige la corona a Fenena. Inesperadamente, el propio Nabucco entra; empujando a través de la multitud, se apodera de la corona y se declara no sólo rey de los babilonios sino también su dios. El sumo sacerdote Zaccaria lo maldice y le advierte de la venganza divina; un Nabucco indignado a su vez ordena la muerte de los israelitas. Fenena le revela que ha abrazado la religión judía y que compartirá el destino de los israelitas. Nabucco está furioso y repite su convicción de que ahora es divino. Se produce un trueno y Nabucco pierde los sentidos. La corona cae de su cabeza y es recogida por Abigaille, que se pronuncia a sí misma como gobernante de los babilonios.

 

Acto III.

Los jardines colgantes de Babilonia.  Abigaille es ahora reina de Babilonia. El Sumo Sacerdote de Bel le presenta la sentencia de muerte para los israelitas, así como para Fenena. Nabucco todavía afectado de su mente, intenta reclamar el trono sin éxito. Aunque su consentimiento a la orden de muerte ya no es necesario, Abigaille lo engaña para que lo firme. Cuando Nabucco se entera de que ha matado a su hija verdadera, se siente abrumado por el dolor y la ira. Él le dice a Abigaille que él no es en realidad su padre y busca el documento que evidencie sus orígenes como esclava. Abigaille se burla de él, toma el documento y lo rompe. Al darse cuenta de su impotencia, Nabucco ruega por la vida de Fenena. Abigaille no se conmueve y le ordena a Nabucco que la deje.

 

Escena II. A orillas del río Éufrates. Los israelitas anhelan su patria ("Va, pensiero sull'ali dorate..."). El Sumo Sacerdote Zaccaría una vez más los exorta a tener fe: Dios destruirá a Babilonia. Los israelitas están inspirados por sus palabras.

 

Acto IV.

Escena I. Los apartamentos reales de Babilonia. Nabucco despierta, todavía confundido y delirante. Él ve a Fenena encadenada siendo llevada a su muerte. En la desesperación, reza al Dios de los hebreos. Pide perdón y promete reconstruir el templo en Jerusalem y convertirse al judaísmo si se responden sus oraciones. Milagrosamente, su fuerza y su razón se restauran inmediatamente. Abdallo y soldados leales entran para liberarlo. Nabucco resuelve rescatar a Fenena  y los israelitas, así como castigar a los traidores.

 

Escena II. Los jardines colgantes de Babilonia. Fenena y los prisioneros israelitas son llevados para ser sacrificados. Fenena se prepara serenamente para la muerte. Nabucco se precipita con Abdallo y otros soldados. Él declara que reconstruirá el Templo de Jerusalén y adorará al Dios de los israelitas, ordenando la destrucción del ídolo de Bel. Al articular sus palabras, el ídolo cae al suelo por sí mismo y se hace añicos. Nabucco le dice a los israelitas que ahora están libres y todos se unen en alabanza a Jehová. Abigaille entra con el apoyo de unos soldados. Ella toma un veneno y le pide perdón a Fenena, y reza pidiéndole su misericordia a Dios y muere. Zaccaría proclama a Nabucco el siervo de Dios y el rey de reyes.


Sinopsis de la ópera Otello de Verdi


Otelo es una ópera en cuatro actos con música de Giuseppe Verdi y libreto de Arrigo Boito, con base en la obra de Shakespeare, Otelo el moro de Venecia. Fue la penúltima ópera que compuso el maestro Verdi y se estrenó en el Teatro alla Scala de Milán, el 5 de febrero de 1887.

Después de terminar su ópera Aída en 1871, Verdi decidió que era el momento de concluir su exitosa carrera como compositor de ópera. A Giulio Ricordi le pareció que esta postura era una forma de malgastar su talento y perder posibles beneficios. De esta forma surgió una especie de intriga para obligar al compositor a salir de su retiro para componer otra ópera. Verdi era muy cuidadoso al seleccionar los temas probables y se sabía que era un admirador de Shakespeare y que a lo largo de su carrera había deseado componer más obras de la literatura shakespearianas por lo que concluyeron que una buena elección era Otelo como un objetivo probable.

Se reunieron Ricordi con Franco Faccio para hacerle el planteamiento de forma sutil a Verdi de componer una nueva ópera. Durante una cena en casa de Verdi le propusieron componer la obra Otello y contar como libretista a Arrigo Boito a quien también le gustaba la obra. Verdi les comentaba que su carrera como compositor había concluido con la presentación de Aida, sin embargo, las colaboraciones con Boito en la revisión de su ópera Simon Boccanegra, ayudaron a convencer a Verdi de la capacidad de Boito como libretista. Finalmente, comenzó la producción de la obra a la que Verdi llamó originalmente Iago.

Durante el transcurso de la preparación de la obra, Verdi ya había seleccionado a Faccio como director y al teatro de La Scala como el recinto para el estreno de la ópera. Se habían seleccionado también los dos protagonistas masculinos: el más destacado tenor dramático de Italia, Francesco Tamagno iba a cantar el papel de Otelo, mientras que el afamado barítono francés Victor Maurel, asumiría el rol del perverso Yago. Romilda Pantaleoni obtuvo el papel de Desdémona para soprano.

Enrico Caruso estaba estudiando el papel de Otelo cuando murió inesperadamente en 1921.

 

Argumento:

La acción transcurre en un puerto de la isla de Chipre, a finales del siglo XV.

 

Acto I

Exterior del castillo de Otelo, con vista al mar. 

Al levantarse el telón, hay oscuridad, cortada por algunos relámpagos y el rugido de la tempestad, dominan la entrada del  puerto. El pueblo, en la orilla del mar, espera ansioso el arribo de la flota con la nave de Otelo que regresa de la guerra contra los turcos; todos elevan plegarias para que la furia de la tempestad amaine. Por fin desembarcan y Otelo es aclamado: vuelve colmado de riquezas y gloria para ofrendarlas a su amada esposa Desdémona e informa de la victoria obtenida, ante el entusiasmo del pueblo. 

El ruin y perverso Yago odia a Otelo porque ha ascendido a capitán a Cassio, pues según Yago, a él le correspondía, y aparte conversa con Roderigo, noble veneciano que ha amado en secreto a Desdémona, recientemente casada con Otelo; Trata de que Roderigo le sirva para sus propósitos, pues Yago planea su venganza tratando de perjudicar a Cassio. Con el pretexto de celebrar su ascenso, invita a Cassio a beber a la taberna. Los soldados se reúnen en la mesa bien servida; Yago invita con insistencia a beber a Cassio y a éste que ya está casi ebrio, le hace buscar pleito con Rodrigo; Montano, el ex gobernador, trata de apaciguarlos. Cassio desenvaina la espada y en la refriega, cae herido Montano. Entra Desdémona, y al ver que ha sido perturbado el descanso de su mujer, Otelo degrada a Cassio que ya no es capitán.

Todos se retiran dejando solos a Otelo y a Desdémona que se retiran lentamente al castillo.

 

Acto II

En una sala del castillo cercana a los  jardínes; un balcón.

Yago, prosiguiendo con su plan de venganza en contra de Cassio y de Otelo, induce a Cassio a implorar la intervención de Desdémona para reconquistar su puesto de capitán; lo cree ya convencido y mientras Cassio se aleja, Yago, con su alma infernalnanta su famoso "Credo", en el que revela su naturaleza siniestra. Se ve pasar en el jardín a Desdémona seguida de Emilia; Cassio se adelanta a Desdémona y la saluda. Yago que los espía, ve venir a Otelo y hace porque observe a su mujer para provocarle dudas y celos, le insinúa que quizás no sea tan inocente esa entrevista y que probablemente sean amantes. Después que unos niños le ofrecen flores a Desdémona, ésta entra a la sala y se dirige a Otelo. Sus primeras palabras son desafortunadamente para interceder por Cassio, que hacen aumentar las injustas suposiciones de Otelo: los celos lo empiezan a dominar y enloquecer y sin darse cuenta, deja caer un pañuelo que le había regalado Desdémona y mientras continúa llamándole la atención a su mujer, Emilia recoge el pañuelo, pero Yago se lo quita a la fuerza quedándose con él.. Otelo siente hundirse... ¿Desdémona será culpable?. Yago, de nuevo con el Moro, atiza sus celos contándole un sueño en el cual la noche anterior Cassio había dejado escapar algunas palabras comprometedoras. Otelo, sin embargo, pide alguna prueba... y Yago se la dará. El Moro está resuelto a vengarse.

 

Acto III

Gran sala del castillo de Otelo.

Un heraldo anuncia al embajador Ludovico procedente de Venecia, portador de un pliego del Senado, llamando al victorioso Moro para encomendarle importante y honrosa misión. El pueblo desde afuera aclama al vencedor de Chipre, pero Otelo maldice la ironía del destino, cuando sólo necesita paz en su alma destrozada; se niega y se retiran. Cassio llega al palacio; Yago sabiendo que Otelo puede escucharlos, pregunta a Cassio sobre sus amores y éste, ingenuamente se refiere a sus aventuras con Blanca y manifiesta su extrañeza al haber encontrado en su habitación un pañuelo, que no le pertenece. Otelo que ha perdido parte de la conversación, reconoce el pañuelo que es la evidencia de la traición de su esposa. De nuevo solo, Otelo se tortura.

 

Acto IV

Dormitorio de Desdémona.

La desventurada esposa, transido el corazón y con tristes presentimientos, se dispone a retirarse a descansar, ayudada por Emilia. Como una obsesión recuerda una antigua historia que oyó en su niñez, cuya protagonista, abandonada por el marido, cantaba la triste "Canción del sauce". Después arrodillada ante la imagen de la Virgen, canta su plegaria: "Ave Maria, plena de grazia...". Se levanta y va a acostarse y Emilia se retira. Entra Otelo y observa que su esposa está dormida; junto al lecho, la contempla y la besa tres veces y ella despierta. Entonces renacen en él los celos y la acusa de haberlo traicionado con Cassio, de lo que ella protesta con desesperación. Por fin en un loco arrebato , Otelo ahoga a la infeliz entre sus crispadas manos. Emilia oye los gritos de auxilio, entra pero ya es tarde. Acuden Cassio, Ludovico y Yago que trata de hacer callar a Emilia, pero ésta a la vista del pañuelo, descubre toda la intriga y así se entera Otelo de la horrible maquinación de que ha sido víctima, ordena el arresto de Yago que trató de fugarse, y lleno de arrepentimiento y de dolor por su inocente y adorada Desdémona, saca una daga de su cinturón y se asesta certero golpe en el cuello, cayendo a los pies de Desdémona  y en su agonía, apenas alcanza a darle el último beso... 

 

 


Sinopsis de la ópera La Cenerentola de  Rossini


La Cenicienta, a saber la bondad triunfante es un drama jocoso en dos actos con música de Gioachino Rossini y libreto de Jacopo Ferretti, basado en el cuento de hadas La Cenicienta de Perrault. La ópera se estrenó en el Teatro Valle de Roma el 25 de enero de 1817.

Rossini compuso La Cenicienta a la edad de 25 años tras el éxito de El barbero de Sevilla el año anterior. Se considera que La Cenicienta, que concluyó en un lapso de tres semanas, contiene algunas de sus mejores composiciones pra solistas y de conjunto. Rossini ahorró algo de tiempo reutilizando una obertura de La gazzetta y parte de una aria de El barbero de Sevilla y haciéndose con un colaborador, Luca Agolini, quien escribió los recitativos secco y tres números "Vasto teatro è il mondo" de Alidoro, "Sventurata! de Clorinda y el coro "Ah, della bella incognita". Para una reposición en el año 1820 en Roma, Rossini escribió un reemplazo de bravura, "La, del ciel nell'arcano profondo". 

El empresario del Teatro Valle, rival del Teatro Argentina donde fue estrenada El barbero de Sevilla, contrató a Rossini para componer una ópera un año después del éxito de aquella. Al principio se mencionó la posibilidad de utilizar un libreto de Gaetano Rossi (libretista de Semiramide), pero finalmente se decidió crear uno nuevo. El libreto más que basado en el cuento de Charles Perrault, se basa en otra ópera, compuesta por Stefano Pavesi y llamada Agatina o La virtù premiata, que se estrenó en Milán, apenas tres años antes, el 14 de abril de 1814.

Es importante resaltar las diferencias con el cuento de hadas tradicional de Perrault, siendo el más notable que se sustituye la hada madrina por un hombre de carne y hueso, coincidiendo con los requerimientos que impuso Rossini al libretista: no debían utilizarse elementos sobrenaturales. Esta solución no mágica (a diferencia de la fuente original) se debe a las obvias limitaciones en los "efectos especiales" disponibles.

Incluye algunos de los más difíciles pasajes de la literatura rossiniana, entre ellos el rondó final del personaje de Angelina (La Cenicienta) donde cuenta que ya no habrá más llanto ni sufrirá junto al fuego de la cocina "Nacqui all' affanno.. non piú mesta".

 

El día del estreno actuó como director concertador el propio Gioachino Rossini.

Al igual que El barbero, La Cenerentola no fue recibida con agrado durante el estreno, pero rápidamente se convirtió en un éxito en Italia y en el extranjero. Durante todo el siglo XIX su popularidad rivalizó con la del Barbero, pero poco a poco fue saliendo del repertorio por las escasas voces de contralto de coloratura que había, tesitura para la que escribió el papel protágonico de la obra.

En 1950 las italianas Giulietta Simionato y Fedora Barbieri lo cantaron. A partir de los años setentas del siglo XX surgió una nueva generación de mezzosopranos que acometieron el papel principal, Marilyn Horne, Teresa Berganza, Lucía Valentini Terrani, Frederica Von Stade, Cecilia Bartoli y Jennifer Larmore. Actualmente Joyce DiDonato, Magdalena Kozena y Elina Garanca son las mejores exponentes del papel.

 

Argumento:

En esta variación de la historia tradicional de Cenicienta, la malvada madrastra es sustituida por un padrastro, Don Magnífico. El Hada madrina es reemplazada por Alidoro, un filósofo y tutor del príncipe. La Cenicienta fue descubierta no por su zapato de cristal, sino por su brazalete.

 

Tiempo: Finales del siglo XVIII-Principios del siglo XIX

Lugar: Salerno (Italia)

 

Acto I

En un salón del viejo castillo de don Magnífico.

Angelina (la Cenicienta) se ve obligada a trabajar como doncella en la arruinada casa de su padrastro Don Magnífico. Sus dos hijas, Clorinda y Tisbe, se prueban trajes y joyas y se pavonean frente al espejo. Angelina canta una melancólica balada sobre un rey que encontró a su esposa entre la gente corriente. Aparece Alidoro, preceptor del príncipe don Ramiro, disfrazado de mendigo, para espiar a las tres hermanas. Pide un poco de limosna, pero es insultado por Clorinda y Tisbe que quieren echarlo: Cenicienta le ofrece pan y café y Alidoro le da las gracias. Así capta el comportamiento de las tres para señalárselo después al príncipe: de hecho, el príncipe busca esposa. Después de ser cuidado por Angelina y maltratado por Clorinda y Tisbe, Alidoro se va, mientras llegan los cortesanos y anuncian la próxima llegada del príncipe Ramiro. Don Magnífico entra en escena, despertado por sus hijas que le advierten sobre la llegada del príncipe: el padre recomienda a sus dos hijas que se comporten y vistan bien. De repente, llega el príncipe Ramiro disfrazado como su propio criado para observar a las mujeres sin que ellas lo sepan. De hecho se ha cambiado la vestimenta con las de su servidor Dandini. Inmediatamente admira a cenicienta y a ella también le gusta él. Entonces entra Dandini, seguido por la familia. Ni don Magnífico ni las tres hermanas son conscientes del cambio de persona. La Cenicienta se va cuando la llaman sus hermanastras. Entra don Magnífico y Ramiro le dice que el príncipe llegará pronto. El "príncipe" es en realidad Dandini, el criado de Ramiro disfrazado. Las hermanastras llegan y halagan a Dandini, quien las invita a un baile en el palacio real.

Angelina le pregunta si puede ir a la fiesta, dado que todos van. Pero don Magnífico dice desdeñosamente que ella no puede acompañarles al baile. Antes de marcharse, Ramiro nota que tratan mal a Cenicienta. Su tutor, Alidoro, que antes había estado en la casa, disfrazado de mendigo, llega aún luciendo sus harapos y pregunta por la tercera hija de don Magnífico. Magnífico niega que ella viva aún. Alidoro, al verla, decide ayudarla. Lo acompañará a él al baile. Arroja sus ropas de mendigo y se identifica como miembro de la corte de Ramiro, diciéndole que el cielo recompensará su corazón puro.

Las hermanastras y don Magnífico llegan al palacio del príncipe Ramiro con Dandini, aún disfrazado del príncipe. Dandini ofrece a Magnífico una visita a la bodega, esperando emborracharlo. Entonces se desentiende de la familia y le dice a Ramiro que las dos hermanas son estúpidas. Ramiro queda confundido, pues Alidoro ha hablado bien de una de las hijas de Magnífico. Clorinda y Tisbe entran, y Dandini ofrece a Ramiro como pareja de una de ellas. Creyendo que él es un simple criado, ellas lo rechazan. Alidoro anuncia la llegada de una dama desconocida con un velo (Cenicienta). Entra la joven desconocida. Es Angelina, disfrazada, que ha venido a participar en el baile, vestida espléndidamente por Alidoro. Tisbe y Clorinda encuentran una cierta semejanza con su hermanastra. También el padre se da cuenta, pero sus ideas son desmentidas. Dandini invita a todos a la mesa, pero la atmósfera es extraña: sienten que están en un sueño pero al borde de ser despertados con sorpresa....

 

Acto II

Don Magnífico y sus hijas se alegran de haber conquistado al príncipe. Sin embargo, no se trata más que de un criado.

Entretanto, el príncipe Ramiro le declara su amor a Cenicienta y ella le regala un brazalete: si la ama de veras, deberá encontrar la pareja de éste. Después desaparece. Dandini les confiesa la verdad a Magnífico y sus hijas, que regresan a casa airados e indignados.

Don Magnífico  está seguro de que el príncipe elegirá a Clorinda o Tisbe, y revela a sus hijas que, apropiándose del patrimonio de Angelina, lo ha malgastado por permitirles vivir en el lujo. Mientras tanto, Dandini confiesa a don Magnífico que él es, en realidad, el criado del príncipe, lo que provoca la indignación del barón y Dandini le expulsa del palacio.

En casa de Magnífico, Cenicienta, de nuevo vestida de harapos, atiende el fuego y recuerda el momento mágico vivivdo en la fiesta, y admira el brazalete. Llegan don Magnífico y sus hijas, de mal humor, y ordenan a Cenicienta que les prepare la cena. Cae una tormenta y la carroza del príncipe (a causa del mal tiempo, y de Alidoro) se rompe delante de la casa. Ramiro y Dandini entran y piden hospitalidad. Don Magnífico, que piensa aún de hacer que se case con una de sus hijas al príncipe, ordena a la Cenicienta que de la silla real al príncipe, y Angelina se la da a Dandini, sin saber que él no es el príncipe. El barón señala  a Ramiro, quien reconoce su brazalete y la pareja queda reunida.  Toma a Cenicienta para desposarla. Las hermanastras y el padrastro, decepcionados, reniegan y maldicen. El príncipe quiere castigarlos, pero Cenicienta le ruega que tenga compasión de ellos y los perdone.

 


Sinopsis de la ópera Luisa Miller de Verdi


Luisa Miller es una ópera en tres actos compuesta por Giuseppe Verdi, sobre un libreto en italiano de Salvatore Cammarano, basado en la obra teatral Kabale und Liebe (intriga y amor) de Friedrich Von Schiller. Se estrenó en el Teatro San Carlo de Nápoles el 8 de diciembre de 1849.

 

Argumento:

Época: principios del siglo XVII

Lugar: El Tirol

 

Acto I

Escena 1: Un pueblo

El día del cumpleaños de Luisa, los campesinos se han reunido fuera de su casa para darle una serenata. Ella ama a Carlo, un joven al que ha conocido en el pueblo y lo busca entre la multitud. El padre de Luisa, Miller, está preocupado por este misterioso amor puesto que Carlo es un extraño. Carlo se presenta y la pareja canta su amor. Mientras los pueblerinos se marchan hacia la iglesia cercana, a Miller se le acerca un cortesano, Wurm, que está enamorado de Luisa y desea casarse con ella. Pero Miller le dice que él nunca tomará la decisión en contra del deseo de su hija. Irritado por su respuesta, Wurm le dice a Miller que en realidad Carlo es Rodolfo, el hijo del conde Walter. A solas, Miller expresa su enojo.

 

Escena 2: Castillo del conde Walter

Wurm informa al conde Walter del amor de Rodolfo por Luisa y ordena a Wurm llamar al hijo. El conde expresa su frustración con su hijo. Cuando él entra, le ordena a Rodolfo casarse con su sobrina Federica, la duquesa de Ostheim.

Cuando Rodolfo se queda a solas con Federica, él le confiesa que ama a otra mujer, confiando en que la duquesa lo entenderá. Pero Federica está demasiado enamorada de él para comprenderlo.

 

Escena 3: Casa de Miller

Miller le dice a su hija quien es Rodolfo en realidad. Llega Rodolfo y admite su engaño pero le jura que su amor es sincero. Arrodillándose frente a Miller declara que Luisa es su novia. El conde Walter entra y se enfrenta a su hijo. Sacando su espada, Miller defiende a su hija y Walter ordena que tanto el padre como la hija sean arrestados. Rodolfo se alza contra su padre y lo amenaza: si no libera a la muchacha, Rodolfo revelará cómo Walter consiguió ser conde. Aterrado, Walter ordena que liberen a Luisa.

 

Acto II

Escena 1: Una habitación en la casa de Miller

Los pueblerinos llegan donde Luisa y le dicen que han visto como a su padre lo arrastran encadenado. Luego llega Wurm y confirma que van a ejecutar a Miller. Pero le hace una propuesta: la libertad de su padre a cambio de una carta en la que Luisa declare su amor por Wurm y afirme que ella ha engañado a Rodolfo. Al principio se resiste, pero luego se rinde y escribe la carta al mismo tiempo que es advertida de que debe mantener el engaño de haberla escrito voluntariamente y estar enamorada de Wurm. Maldiciéndolo, Luisa sólo quiere morir.

 

Escena 2: Una habitación en el castillo del conde Walter

En el castillo Walter y Wurm recuerdan como el conde se alzó al poder matando a su propio primo y Wurm le recuerda al conde cómo Rodolfo sabe esto también. Los dos hombres se dan cuenta de que, a menos que actúen juntos, pueden estar perdidos. Entran la duquesa Federica y Luisa. La muchacha confirma el contenido de la carta.

 

Escena 3: Habitaciones de Rodolfo

Rodolfo lee la carta de Luisa y, ordenando a un sirviente que traiga a Wurm, se lamenta de los tiempos felices que pasó junto a Luisa. El joven ha desafiado a Wurm a duelo. Para evitar el enfrentamiento el cortesano dispara su pistola al aire, atrayendo al conde y sus sirvientes corriendo. El conde Walter aconseja a Rodolfo que vengue la ofensa que ha sufrido casándose con la duquesa Federica. Desesperado, Rodolfo se abandona al destino.

 

Acto III

Una habitación en la casa de Miller

En la distancia, se escuchan ecos de la celebración de la boda de Rodolfo y Federica. El viejo Miller liberado de la prisión, regresa a casa, entra en ella y abraza a su hija, luego lee la carta que ella ha preparado para Rodolfo. Luisa está decidida a suicidarse, pero Miller consigue persuadirla de que se quede con él.. Ahora a solas, Luisa sigue rezando. Rodolfo entra sin ser visto y vierte veneno en una jarra de agua sobre la mesa. Entonces le pregunta a Luisa si realmente escribió la carta en la que declara su amor por Wurm. "Si" responde la muchacha. Rodolfo bebe un vaso de agua y luego pasa un vaso a Luisa y la invita a beber. Luego le dice que los dos están condenados a muerte. Antes de morir, Luisa tiene tiempo de decirle a Rodolfo la verdad sobre la carta. Miller regresa y reconforta a su hija moribunda; juntos los tres dicen sus oraciones y despedidas. Mientras ella muere, los campesinos entran con el conde Walter y Wurm y antes de que también él muera Rodolfo atraviesa con su espada el pecho de Wurm declarando a su padre "Observa tu castigo".

 


Sinopsis de la ópera Cosi fan tutte de Mozart


Così fan tutte, ossia La Scuola degli amanti (Así hacen todas o La escuela de los amantes) es un drama jocoso en dos actos com música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto en italiano de Lorenzo da Ponte. Se estrenó en el Burgtheater de Viena, el 26 de enero de 1790.

Hay evidencia de que el contemporáneo de Mozart, Antonio Salieri intentó musicalizar el libreto, pero lo dejó inacabado. En 1994, John Rice descubrió dos terzetti de Salieri en la Biblioteca Nacional de Austria.

Así hacen todas o Lo mismo hacen todas, estas palabras son cantadas por los tres hombres cuando hablan del voluble amor femenino, en el segundo acto, justo antes del finale. Da Ponte había usado el verso "Cosi fan tutte le belle" antes en Las bodas de Fígaro (en el acto i).

El éxito de la ópera el día del estreno fue discreto. Se representó sólo cinco veces antes de que la muerte del emperador José II cerrara los teatros durante el período de duelo en la corte. Se representó dos veces en junio de 1790, con el compositor dirigiendo la segunda representación, y de nuevo en julio un par de veces más y en agosto una sola vez. Después de eso no se volvió a representar en Viena en vida del compositor. La crítica tampoco la recibió con particular interés, pues parecía un retroceso respecto a las dos ópera anteriores, Las bodas de Fígaro y Don Giovanni.

El tema de la trama no ofendió las sensibilidades vienesas de la época, pero a lo largo del siglo XIX y principios del siglo XX fue considerada atrevida.

 

Argumento:

Mozart y Da Ponte tomaron como tema el intercambio de parejas, que se remonta al siglo XIII, con notables antecedentes como el Decamerón de Bocaccio y el Cimbelino de Shakespeare. También están presentes elementos de otra obra de Shakespeare, La fierecilla domada. Más aún, incorpora elementos del mito de Procris, tal y como se encuentra en La Metamorfósis, de Ovidio.

 

Acto I:

En la terraza de un café Don Alfonso discute con dos amigos, los oficiales militares Ferrando y Guglielmo, respecto a la constancia y fidelidad de las mujeres, en lo que él , que es un escéptico no cree y se sonríe burlonamente, lo que molesta a los jóvenes oficiales, pero como don Alfonso desea terminar en paz el almuerzo, hace una apuesta de dinero con ellos para poner a prueba a sus dos pretendidas bajo un plan que don Alfonso les explica. Aceptan la apuesta seguros de ganarla por la confianza que en ellas tienen. La escena cambia a un jardín frente al mar. Al fondo la bahía de Nápoles con el Vesubio a la distancia. Fiordiligi y Dorabella, las dos hermanas que cortejan los oficiales, contemplan amorosamente los retratos de sus prometidos. Pronto aparece don Alfonso anunciándoles la inesperada orden de salir para la guerra a los dos oficiales. Ferrando y Guglielmo llegan enseguida y con pena confirman la noticia que a todos aflige. Llega un barca en busca de los dos oficiales. Las dos parejas tienen una larga y apasionada despedida ante la mirada de don Alfonso. Conforme el barco se aleja hacia alta mar, Alfonso y las dos hermanas les desean un buen viaje, luego Alfonso que se ha quedado solo, se regodea prediciendo que las mujeres serán infieles.

Escena II. Una recámara. La doncella Despina, conquistada por el dinero de don Alfonso, entra en el plan trazado. Les trae dos tazas de chocolate a las hermanas que se lamentan de la ausencia de los amados y el peligro de ser muertos en la guerra, y se ponen furiosas cuando Despina les dice que en ese caso les sería fácil elegir nuevos amores, y les da su opinión sobre los hombres. Se retira riendo, cuando llega don Alfonso acompañado de dos nobles "albaneses" (que son Ferrando y Guglielmo disfrazados) quienes vienen a presentar sus respetos a las damas. Según el plan, cada uno tratará de conquistar a la novia del otro, pero son fríamente recibidos; don Alfonso les pide continuar la prueba y Ferrando se siente dichoso al ver la fidelidad de Dorabella. Cambio de escena: En el jardín fingiendo desesperación de no ser amados, los falsos albaneses simulan envenenarse ante ellas, pero Despina, haciéndola de médico, con varias artimañas, salva a los suicidas. El primer acercamiento con los jóvenes ha sido logrado.

 

Acto II:

En la recámara de las hermanas. Despina prosigue su esfuerzo en convencer a sus patronas de ceder a los "extranjeros". Fiordiligi convencida por los argumentos de su hermana se decide por Ferrando, mientras que Dorabella elige a Guglielmo. Don Alfonso las invita a bajar al jardín donde les tiene preparada una sorpresa. Cambio de escena: en el jardín. Los"albaneses" llegan en barca con numerosos servidores, mismos que disponen mesas llenas de flores y se retiran. Pronto Dorabella es la primera en ceder aceptando a Guglielmo quien le da un obsequio y en cambio, ella le cede el retrato de Ferrando mientras éste pone toda su pasión en vencer la resistencia de Fiordiligi... Mientras, Dorabella canta a los peligros del amor que siempre captura a los pobres corazones femeninos. Fiordiligi también acepta a Ferrando y se prepara el matrimonio de las parejas. Guglielmo está muy decepcionado del comportamiento de su novia como de las mujeres en general y don Alfonso insiste en que es necesario aprender como son ellas... pues así son todas... La escena comienza con una doble boda para las hermanas y sus novios "albaneses". Despina disfrazada de notario, presenta el contrato de matrimonio, y todos lo firman. Justo entonces se oye música militar a lo lejos, anunciando el regreso de los oficiales. Don Alfonso confirma los temores de las jóvenes: Ferrando y Guglielmo regresan. Los "albaneses" corren a esconderse (en realidad, para cambiarse el disfraz). Vuelven en su uniforme de oficial y manifiestan su amor. Guglielmo descubre a Despina disfrazada y el contrato nupcial, y, cuando lo leen, se enfadan. Las hermanas se escudan en que fueron objeto de un juego cruel de don Alfonso y de Despina. Don Alfonso les dice que es verdad, y que la prueba está escondida, señalando el lugar a donde habían entrado los oficiales poco antes. Entonces se marchan y vuelven poco después, vestidos la mitad como "albaneses" y la otra mitad como oficiales. Se descubre que el médico era en realidad Despina y las hermanas se dan cuenta de que las han engañado. Al final, todo se perdona, y el grupo entero alaba la habilidad para aceptar todos los momentos de la vida, tanto los buenos como los malos, con la moraleja: feliz aquél que todo lo toma por el lado bueno.


Sinopsis de la ópera El ángel exterminador de Ades


El Ángel Exterminador

ópera en tres actos

Música: Thomas Adés 

Libreto en inglés: Tom Cairns, basado en el guión de Luis Buñuel y Luis Alcoriza

Estreno: Haus für Mozart de Salzburgo, 28 de julio 2016

 

 

Director concertador: Thomas Adés

                                                                   

                                                                      Reparto:

                                                              Leticia Maynar:                  Audrey Luna

                                                              Lucia de Nobile:                 Amanda Echalaz

                                                              Silvia de Ávila:                    Sally Matthews

                                                              Beatriz:                                 Sophie Bevan

                                                              Leonora Palma:                  Alice Coote

                                                              Blanca Delgado:                Christine Rice

                                                              Francisco de Ávila:            Lestyn Davies

                                                              Edmundo de Nobile:           Joseph Kaiser

                                                              Raúl Yebenes:                      Frédéric Antoun

                                                              Eduardo:                               David Portillo

                                                              Coronel Álvaro Gómez:     David Adam Moore

                                                              Alberto Roc:                         Rod Gilfry

                                                              Señor Russell:                     Kevin Burdette

                                                              Julio:                                       Christian Van Horne

                                                              Doctor Carlos Conde:       Sir John Tomlinson

 

 

Acto I

En la mansión de Edmundo y Lucia de Nobile, todos se preparan para una cena que se llevará a cabo en la noche, pero cosas extrañas empiezan a suceder. El mayordomo, Julio, no logra impedirle a Lucas, el lacayo, que salga huyendo, y las sirvientas Meni y Camila también intentan escapar. Los Nobile regresan de la ópera. Cuando los invitados entran al comedor, Meni y Camila logran escaparse, junto con otros sirvientes.

Durante la cena, Edmundo Nobile hace un brindis a Leticia. Cuando Lucia anuncia el primer platillo, al mozo se le cae al piso de manera espectacular, pero esto no le causa gracia a todos. Lucia decide posponer sus demás "diversiones" y sacan al jardín a un oso de circo y a unos cuantos corderos. El resto de los sirvientes huye de la mansión, ignorando las protestas de Lucia. Sólo queda Julio. En el salón, Blanca toca el piano. Los novios Eduardo y Beatriz, bailan mientras que Leonora coquetea con el doctor Conde. Cuando éste declina bailar, ella decide besarlo. Conde le confiesa a Raúl Yebenes que Leonora está gravemente enferma y le queda poco tiempo de vida. La interpretación de Blanca recibe fuertes aplausos. Los invitados insisten en que Leticia cante, pero el señor Russell protesta diciendo que ya fue suficiente para una noche.

Varios invitados se alistan para irse, mientras que Roc se queda dormido. En el guardarropa, Lucia le da un rápido beso a su amante, el Coronel Álvaro Gómez. Los invitados se aletargan y pierden concentración; a pesar de la hora tardía, ninguno intenta irse. Un tanto perplejo por la situación, Edmundo, no obstante, ofrece un cuarto a quienes quieran quedarse. Russell y el Coronel quedan atónitos cuando algunos invitados se quitan los abrigos, pero eventualmente, ellos mismos terminan por acostarse y dormir. Eduardo y Beatriz se aíslan en un rincón para disfrutar de su primera noche juntos.

 

Acto II

Los invitados despiertan a la mañana siguiente. Silvia comenta haber dormido muy mal. Conde examina a Russell: el viejo está moribundo. Julio intenta preparar el desayuno, pero anuncia que no han llegado las provisiones a la casa. CuandoLucia intenta llevar a algunas de las damas a su recámara para arreglarse, no logran avanzar más allá del umbral de la puerta del comedor. Blanca se preocupa por sus hijos, pero ni ella ni su esposo logran irse tampoco. A Silvia le parece divertida esta peculiar situación, ya que sabe que su hijo está en buenas manos con su tutor privado, el Padre Sansón. Los invitados intentan marcharse de nuevo pero en vano y Julio llega a servir el café y ofrecer las sobras de la cena. Leticia le suplica al mayordomo que no entre al salón pero éste no le hace caso. Blanca está desesperada, mientras que Raúl no ve motivo para preocuparse. Francisco se queja de que le es imposible revolver su café con una cuchara para té. Cuando Julio intenta ir a buscar cucharas de café, él tampoco logra salir del salón.

Empieza a caer la noche. El estado de salud de Russell ha empeorado: está en coma y necesita atención médica urgente. Cuando se acaban las bebidas, los invitados entran en pánico. Conde les ruega que se calmen, aunque él mismo empieza a perder la compostura. Raúl se pone agresivo y culpa a Edmundo de la situación. Francisco está frenético y se resiste a cualquier intento de calmarlo. Russell recobra el conocimiento de manera inesperada, y manifiesta su alivio por morir antes del "exterminio". A Beatriz le perturba la idea de morir rodeada de esta gente y no a solas con Eduardo.

Russell muere durante la noche. Conde y el Coronel meten su cuerpo dentro de un armario, bajo la mirada de Eduardo y Beatriz.

 

Acto III

La policía resguarda la mansión y aleja a la multitud que se ha congregado en el exterior. Algunas personas que logran atravesar la barrera policiaca, no consiguen entrar a la casa.

En el salón, Julio y Raúl revientan una tubería de agua y los invitados se abalanzan para satisfacer su sed. Sufriendo por el hambre, el comportamiento de todos empieza a volverse cada vez más irracional. Blanca sólo peina un lado de su cabellera, lo cual vuelve loco a Francisco. Al no encontrar sus medicinas para su úlcera estomacal, Francisco da por hecho que alguien las escondió. Raúl no deja de molestara Francisco acerca de su relación con su hermana, lo cual resulta en un intercambio hostil entre los dos hombres. Edmundo intenta mantener la paz, pero esto sólo le trae reproches. Leonora, quien sufre mucho, ansía la ayuda de Conde y la Virgen María. A Francisco le provoca náuseas el olor de Blanca y nuevamente se desespera.

En su delirio, Leonora alucina una mano sin cuerpo deambulando por el salón. Al intentar detenerla, apuñala la mano de Blanca. Dentro del armario, Eduardo y Beatriz deciden suicidarse. Roc parece estar acosando a Leticia, pero Raúl acusa al Coronel. Esto resulta en un forcejeo en donde Edmundo sale lastimado.

Los corderos que estaban en el jardín entran al salón.

La mansión es puesta en cuarentena por el ejército. El Padre Sansón llega con Yoli, el hijo de Silvia y la gente exige que entre a la mansión. A pesar de la insistencia de la multitud, Yoli no logra entrar a la casa.

Los invitados han sacrificado a los corderos y los están cocinando en una hoguera improvisada. Leonora recuerda una premonición que tuvo durante la velada en la ópera e intenta llevar a cabo un ritual junto con Blanca y Leticia. Fracasa y decide que lo que se necesita es sangre de un inocente. Francisco descubre los cuerpos de Eduardo y Beatriz dentro del armario. En medio de otro forcejeo más, Raúl arroja la caja de píldoras de Francisco fuera del salón. Silvia se desinteresa de todo; mece en sus brazos el cuerpo de uno de los corderos, pensando que está arrullando a Yoli.

El oso aparece del otro lado del umbral. Poco a poco se propaga la idea de que se necesita un sacrificio para liberarse: Edmundo debe morir. Conde y el Coronel tratan de disuadir a los demás, en vano. Edmundo declara que se va a sacrificar, pero Leticia lo interrumpe. Cae en cuenta que, en este momento, cada uno se encuentra exactamente en el lugar en el que estaban cuando este extraño  cautiverio comenzó. Titubeando, pero alentados por ella, los invitados recrean sus acciones de la primera noche. Juntos se acercan al umbral y finalmente logran cruzarlo. Los invitados y la multitud al exterior se encuentran. Su libertad no durará.

 

Quiero agradecerle a mi hermano Manuel Morales, gran aficionado a la ópera y amplio conocedor del tema, toda la información acerca del argumento de esta ópera, así como, el elenco que cantará el próximo 18 de noviembre en el Metropolitan de Nueva York y que será retransmitida vía satélite y en HD a nuestro país.


Sinopsis de Semiramide de Rossini

Semiramide es una ópera trágica en dos actos, con música de Gioachino Rossini y libreto en italiano de Gaetano Rossi, basado en la tragedia de Voltaire del mismo nombre.

Se estrenó en el Teatro La Fenice de Venecia, el 3 de febrero de 1823, con Isabel Colbrán de Rossini, quien primero fue su amante y luego se casó con él; Rosa Mariani, Filippo Galli, Lucio Mariani y el tenor inglés John Sinclair. El estreno en México tuvo lugar  el 20 de febrero de 1832 con Filippo Galli, el mismo que la estrenó en Venecia. La crónica de entonces dijo: "Las decoraciones, vestuarios, etc., magníficos y sin duda en la Ópera Italiana de París no se mejoraría el lujo y propiedad con que se ha montado en México...".

Los personajes son:  Semiramide, reina de Babilonia (soprano); Arsaces, capitán del ejército asirio (contralto); el fantasma de Nino (barítono); Oroe, jefe de los magos (bajo); Assur, príncipe (barítono); Azema, princesa (soprano); Mitrano, capitán de la guardia real (barítono); Idreno, de la casa real (tenor); magos, guardias, sátrapas, esclavos, pueblo.

 

Lugar: Babilonia.

Época: De la antigüedad. Nino, rey de Babilonia ha sido asesinado por su esposa Semiramide y el príncipe Assur, quien enamorado de Semiramide, la pretende como esposa y piensa subir al trono como rey.

 

Argumento: El templo de Baal. Oroe, jefe de los magos, al pie de la divinidad que todos los sacerdotes adoran postrados, invoca la justicia y venganza de la deidad. Invita a los ministros a abrir las puertas y el templo se llena de babilonios, indianos y con ellos Idreno; y sátrapas con el príncipe Assur.  Durante la ceremonia, la reina Semiramide deberá designar sucesor al trono y Assur espera ser el elegido. Llega la reina seguida de su séquito, de la princesa Azema y del capitán Mitrano, el pueblo pide se revele el nombre del sucesor del trono; la reina se apresta a hablar, cuando un intenso viento atraviesa el templo y dentro de la sorpresa y el temor del instante, se enciende el fuego sagrado. Semiramide está decidida a designar a Arsaces, el joven y victorioso comandante del ejército y del cual ella se ha enamorado totalmente. Arsaces, que se supone es de origen escita, en realidad es su propio hijo, lo que ella ignora, regresa de una expedición y es recibido con los honores de la victoria, entrega un documento del oráculo en el cual se revela que el rey Nino, esposo de Semiramide, fue asesinado. También informa que planea casarse con la princesa Azema.

 

Acto II.  En una sala del palacio. 

En la sala del palacio, Azema confiesa su amor por Arsaces. La siguiente escena es en el jardín donde está Semiramide; llega Arsaces y ella lo trata con amor. En un salón magnífico del palacio, Semiramide declara que Arsaces será el sucesor y ella será su esposa. Arsaces queda atónito y Assur también. Surge el fantasma del rey asesinado que anuncia que Arsaces será su sucesor y le ordena que a la media noche baje a su tumba. En el interior del mausoleo de Nino: en el centro la urna que contiene los restos del rey difunto. En la oscuridad del subterráneo, Assur y Arsaces se encuentran sorpresivamente; Semiramide, que ya había entrado se interpone entre los rivales y Arsaces, creyendo herir a Assur, apuñala a Semiramide, pero al ver a Assur, se desespera del involuntario matricidio y lucha y mata a Assur. El pueblo lo llama y ya aplacada la ira divina, Arsaces se casa con Azema, asciende al trono como rey de Babilonia que es gobernada por un largo periodo de paz y felicidad.

 

Semiramide fue la última ópera que Rossini escribió para Italia; es una de sus más notables óperas serias y obtuvo gran éxito en su tiempo, pero hoy ha caído casi en el olvido. Le sobreviven su brillante y magnífica obertura y varias arias y coros, entre ellas el aria  "Bel raggio lusinghier" que tanto lució Giulia Grisi y años después Adelina Patti.

Sin embargo, hay que señalar que en 1880, Semiramide fue elegida para inaugurar el Teatro Costanzi, nuevo lugar de la compañía de Ópera de Roma, y apareció como parte del Festival de ópera de Cincinnati en 1882 a la que asistió Oscar Wilde y que contó con la famosa diva Adelina Patti que eligió el aria "Bel raggio lusinghier" para su actuación de despedida. El Metropolitan de Nueva York revivió esta ópera en 1894 y 1895 con Nellie Melba.


Sinopsis de La Bohemia de Puccini

Es una ópera en cuatro actos con música de Giacomo Puccini y libreto en italiano de Giuseppe Giacosa y Luigi illica, que tomaron algunos ejemplares de los episodios de la novela Scènes de la vie de bohème de Henri Murger. Murger que había nacido en 1822 había transcurrido su niñez y su juventud en medio de un grupo de artistas y estudiantes de diferentes artes que coincidían en que todos eran de escasos recursos y se reunían en el Barrio Latino, pero en 1845 empieza a publicar algunos folletos en la revista Le Corsaire a lo largo de cinco años, en donde refleja las carencias que había padecido y sin embargo les daba un toque con sentido del humor.

El escritor llegó a definir la vida del bohemio de esta forma: "Toda persona que se dedica a las artes sin más recursos que el arte mismo". Pero la oportunidad de trascender se presenta cuando el joven dramaturgo Théodore Barrière propone a Murger adaptar su obra para el teatro. Después de reunirse ambos, lograron condensar la obra a una presentación apta para su escenificación y La vie de bohème es estrenada el 22 de noviembre de 1849 en el Théatre des Variétés  de París logrando un éxito clamoroso. 

Lo mismo le pasa a Puccini cuatro décadas después cuando queda cautivado con la obra de Murger. En los recuerdos de la vida bohemia, el compositor encuentra el eco de su propia juventud de estudiante-artista sin recursos que escribía en 1882, desde su buhardilla en Milán: "Mi cuarto es muy, muy frío y necesitaría un poco de fuego, pero no tengo dinero", donde incluso llegó a compartir habitación con Pietro Mascagni.

El estreno de La bohème tuvo lugar en el Teatro Regio de Turín el 1 de febrero de 1896, dirigido por un joven Arturo Toscanini. La obra tuvo una aceptación fría tanto por parte del público como por la crítica.

Hoy en día es la cuarta ópera más representada en todo el mundo. En 1946, Toscanini dirigió una representación con la Orquesta Sinfónica de la NBC. Es la única grabación de una ópera de Puccini con su director original.

 

Argumento: 

La historia se ambienta en París alrededor del año 1830, en el que un grupo de jóvenes artistas comparten una casa en el barrio de Montmartre y con ello su amistad, ilusiones, amores y escasez de recursos.

 

Acto I. 

En la buhardilla de los cuatro bohemios

Marcello pinta mientras Rodolfo mira por la ventana. Como no tienen combustible y hace frío, utilizan los manuscritos del drama que está escribiendo Rodolfo para hacer fuego. Colline, el filósofo, entra en la pieza congelado y molesto por no haber podido empeñar unos libros. Schaunard, el músico, llega con comida, madera, vino y dinero; explica a sus amigos la fuente de su súbita riqueza, un trabajo con un excéntrico caballero inglés. Nadie le presta atención porque caen sobre la comida, que es retirada inmediatamente por Schaunard, y declarando que, en lugar de ello, todos celebrarán su buena suerte cenando en el Café Momus. Mientras beben, llega Benoît, el casero, a cobrar la renta. Los bohemios lo engatusan ofreciéndole vino, y en medio del efecto del alcohol, les narra sus aventuras amorosas, añadiendo que está también casado, ante lo cual todos reaccionan con indignación fingida y le echan de la habitación sin pagarle la renta. Deciden que lo mejor es utilizar ese dinero para irse de parranda por el Barrio Latino.

Los otros bohemios salen, pero Rodolfo se queda solo por un momento para terminar un artículo que está escribiendo, prometiendo reunirse con sus amigos pronto. En ese momento alguien llama a la puerta, y entra Mimí, una modista que vive en otra habitación del edificio. Ha venido a pedir que le ayuden a encender nuevamente su vela, que se la ha apagado. Sale, pero regresa enseguida porque ha olvidado su llave. En ese momento, ambas luces se apagan y en la oscuridad deben buscar la llave. Rodolfo, deseoso de pasar tiempo con Mimí, encuentra la llave y se la guarda en el bolsillo, fingiendo inocencia. Cuando sus manos se tocan, ambos aprovechan la ocasión para contar la historia de sus vidas: él interpreta Che gelida manina ("Qué manita más fría") y ella, Si mi chiamano Mimí ("Sí, me llaman Mimí"). Son interrumpidos por las voces de los amigos, impacientes, que han venido a buscar a Rodolfo, pero mientras él sugiere quedarse en casa con Mimí, ella decide acompañarlo. Mientras se van, cantan su amor recién encontrado (dúo: O soave fanciulla ("¡Oh, dulce muchacha").

 

Acto II

En el Barrio Latino de París 

En las calles hay una gran multitud, junto con niños, que se divierten mientras los vendedores callejeros gritan sus productos (Coro: Aranci, datteri! Caldi i marroni! ("¡Naranjas, dátiles! ¡Castañas calientes!"). Aparecen los amigos animados con alegría; Rodolfo le compra a Mimí un sombrero rosado. Los parisinos platican con sus amigos y regatean con los vendedores; los niños de las calles claman por ver las mercancías de Parpignol, el juguetero. Los amigos entran al Café Momus.

Mientras los amigos y Mimí comen y beben en el café, aparece Musetta, ex de Marcello, acompañada de su rico y envejecido admirador, el ministro del gobierno, Alcindoro, a quien ella trata como si fuera un perrillo faldero. Es obvio que se ha cansado de él. Ella intenta de varias formas llamar la atención de Marcello, y lo logra cantando una sensual aria dedicada fingidamente a su nuevo amante, que hace las delicias de los parisinos y avergüenza a su patrón (Vals de Musetta: Quando m'en vò ("Cuando voy"). Pronto Marcello arde de celos. Para librarse un poco de Alcindoro, Musetta finge un dolor en un pie, por culpa del zapato que le aprieta demasiado, y hace que Alcindoro vaya a buscarle un nuevo par. Durante la confusión que sigue, Musetta aprovecha para reunirse con su amado Marcello y se reconcilian.

Cuando los bohemios deciden pagar la cuenta para marcharse, encuentran que Schaunard no tiene suficiente dinero y, siguiendo una sugerencia de Musetta, deciden cargar la cuenta a Alcindoro. Soldados desfilan en la calle, y aprovechando la confusión, Marcello y Colline llevan a Musetta en brazos y huyen, bajo la risa cómplice de los espectadores. Cuando se han ido todos, Alcindoro llega con el par de zapatos buscando a Musetta. El mesero le entrega la cuenta y, horrorizado por el importe, Alcindoro se hunde en una silla.

 

Acto III

En la aduana de Enfer

Los vendedores ambulantes pasan la barrera y entran en la ciudad. Entre ellos está Mimí, tosiendo fuertemente. Intenta encontrar a Marcello, quien vive en una pequeña taberna cercana donde él pinta anuncios para el tabernero. Ella le cuenta lo difícil que se ha vuelto la vida con Rodolfo, que ha abandonado la casa la noche anterior (aria: O buon Marcello, aiuto! "Oh, buen Marcello, ayuda!"). Marcello le cuenta que Rodolfo está durmiendo en la taberna donde él vive también. Rodolfo que acaba de despertar y busca a Marcello, entra en escena. Mimí rápidamente se oculta y escucha a Rodolfo decirle primero a Marcello que ha abandonado a Mimí debido a que es demasiado coqueta con otros hombres, pero luego confiesa que él tiene miedo de que ella esté consumiéndose lentamente por una enfermedad mortal (muy probablemente tuberculosis, conocida por la palabra "consunción" en el siglo XIX). Rodolfo en su pobreza, poco puede hacer por ayudar a Mimí y decidió fingir no amarla más para que ella se olvide de él  y se vaya a vivir con otro hombre que pueda proporcionarle un modo de vida más confortable (¡Mimí e tanto Malata! "¡Mimí está tan enferma!"). Marcello, preocupado por Mimí intenta hacerle callar, pero ella ya lo ha escuchado todo y se descubre a sí misma cuando tose muy fuerte. Marcello les deja para volver con Musetta. Rodolfo y Mimí cantan a su amor perdido. Planean separarse amistosamente (Mimí: Donde lieta usci "Donde feliz salí"), pero su amor mutuo es demasiado fuerte. Llegan a un compromiso: deciden permanecer juntos hasta que llegue la estación de las flores, la primavera, cuando el mundo revive de nuevo y nadie se siente verdaderamente solo. Mientras tanto, Marcello se ha unido con Musetta, y en la distancia se escucha su feroz discusión: algo totalmente opuesto a la recociliación de la otra pareja (cuarteto de Mimí, Rodolfo, Musetta, Marcello: Addio dolce svegliare alla mattina! ("Adiós, dulces despertares por la mañana!").

 

Acto IV

De nuevo en la buhardilla

Marcello y Rodolfo parecen trabajar, aunque están en realidad lamentando la pérdida de sus respectivas amadas (dúo: ¡O Mimí!, ¡Tu più non torni! "¡Oh Mimí, no regresarás!"). Schaunard y Colline entran con una cena muy ligera, que consiste en algo de pan y un arenque, y los cuatro parodian un deliciosobanquete, cantando y bailando (Gavota!) . Musetta entra alarmada con noticias: Mimí, que aceptó a un vizconde después de dejar a Rodolfo en la primavera, ha dejado a su protector. Musetta la ha encontrado vagando por las calles, muy débil por su enfermedad, y se la ha traído consigo a la buhardilla. Todos ayudan a la chica, demacrada y pálida, a sentarse en una silla. Preocupados, Musetta y Marcello salen de la habitación para vender las joyas de ella y así comprar algunas medicinas, y Colline sale para empeñar su abrigo (Vecchia zimarra, senti "Viejo abrigo, escucha"). Schaunard, a solicitud de Colline, se marcha calladamente para dejar a Mimí y Rodolfo juntos, solos.  Rodolfo y Mimí, recuerdan sus tiempos felices (dúo de Mimí y Rodolfo: Sono andati? "¿"Se han ido?"). Recuerdan su primer encuentro --las velas, la llave perdida-- y, para placer de Mimí, Rodolfo le entrega el sombrerito  rosado que él le compró a ella y que ha conservado como un recuerdo de su amor. Regresan todos, con un cubremanos de lana para que Mimí las pueda mantener calientes y alguna medicina. Le dicen a Rodolfo que han llamado al médico. Se postran a los pies de la cama, Musetta reza una plegaria, y Mimí, sin que se den cuenta queda inconsciente. Mientras Musetta reza, Mimí muere. Schaunard descubre a Mimí sin vida. Rodolfo cae en cuenta y grita ¡Mimí...! ¡Mimí...! angustiado, y llora sin poder contenerse.

 


Sinopsis de Elixir d'Amore de Donizetti


Es una ópera cómica en dos actos de Gaetano Donizetti y libreto en italiano de Felice Romani, basado en el libreto Le Philtre (1831) de Eugène Scribe para la ópera de Daniel-Francois Auber.

A causa de un encargo frustrado, Alessandro Linari, empresario del Teatro della Canobbiana de Milán, le pidió a Donizetti que compusiera una ópera en el breve término de dos semanas. Felice Romani, colaborador asiduo del compositor, empleo buena parte de este lapso para escribir el texto. La temática bucólica consiguió que Donizetti y Romani se alejaran de los enfrentamientos con los censores, que tantos problemas ocasionaron a los autores de la época. El ritmo de trabajo agotador no era excepcional en aquellos tiempos en los cuales los teatros obedeciendo a la costumbre de épocas anteriores, exigían nuevas creaciones en forma sostenida. La creación, concebida en tan corto término, logró escenificar una historia sencilla pero no sin contenido profundo, en la cual exhibiesen diversos arquetipos humanos que son reflejo directo de los caracteres de la comedia del arte.

En la obra encontramos la superficialidad y la frivolidad de Adina, el descaro y la vulgaridad del sargento Belcore, en el vendedor charlatán Dulcamara (ejemplo del embaucador que va de pueblo en pueblo) encontramos la astucia, el aprovechamiento y la mala fe ocultados tras una gran simpatía. El elixir de amor sería un muestrario de vicios y defectos, si no fuese gracias a la presencia de Nemorino, el campesino sencillo e ingenuo, capaz de vivir los grandes sentimientos que otros desconocen, Nemorino, simplemente ama.

Fue estrenada en el Teatro della Canobbiana de Milán el 12 de mayo de 1832.  El éxito fue tan grande que la ópera permaneció en cartel durante treinta y dos días consecutivos. La primera representación en el Teatro Metropolitan Opera de Nueva York fue el 23 de enero de 1904.

 

Argumento: 

La acción tiene lugar en una pequeña localidad italiana a finales del siglo XVIII.

 

Acto I.

Mientras los campesinos descansan de sus labores, Nemorino, un joven del pueblo, observa a la hermosa muchacha Adina que lee un libro. Él la ama, pero se pregunta si la chica no está fuera de su alcance. Los campesinos preguntan a Adina sobre el tema de su libro, y ella les cuenta la historia de cómo Tristán ganó el corazón de Isolda al tomar una mágica poción de amor. Un redoble de tambor anuncia la llegada del sargento Belcore y sus hombres. De inmediato, Belcore se presenta con Adina y le pide que se case con él. Adina le dice que no tiene prisa por tomar una decisión pero que pensará en su petición. Sola con Nemorino, Adina le dice que aprovecharía mejor su tiempo en el pueblo, cuidando a su tío enfermo, en vez de tratar de ganar su amor. O mejor aún, haciendo lo que ella hace: cambiar sus efectos de un día para otro. Nemorino le recuerda que uno no puede olvidar su primer amor.

Dulcamara, un vendedor viajero de remedios medicinales, llega al pueblo anunciando una poción que puede curar cualquier cosa. Cuando el doctor ha terminado su rutina, Nemorino le pregunta si vende el elíxir de amor descrito en el libro de Adina. Dulcamara le dice que sí, y saca una botella de vino de Burdeos. Aunque le cuesta hasta su último centavo, Nemorino compra la botella y la bebe de inmediato; Dulcamara le explica que deberá esperar hasta el día siguiente para ver los resultados...  y para entonces, Dulcamara habrá desaparecido. Cuando aparece Adina, Nemorino comienza a sentir los efectos de la poción. Convencido de que al día siguiente será irresistible para Adina, finge una despreocupada indiferencia hacia la muchacha. Para castigarlo por ello, Adina coquetea con Belcore. Llega una orden para que el sargento regrese de inmediato a su guarnición, y Adina accede a casarse con él en ese momento. Horrorizado, Nemorino le pide a Adina que espere un día más, pero ella lo ignora e invita a todo el pueblo a su boda. Desesperado, Nemorino pide la ayuda de Dulcamara.

 

Acto II

La fiesta de la boda de Adina se encuentra en pleno auge. Allí está el doctor Dulcamara, e interpreta una canción con Adina para entretener a los invitados. Llega el notario para hacer oficial el matrimonio. Adina está triste al ver que Nemorino no ha aparecido. Todo el mundo entra para firmar el contrato de matrimonio. Pero Dulcamara permanece afuera, sirviéndose bien de beber y de comer. Nemorino aparece, habiendo visto al notario, se da cuenta de que ha perdido a Adina. Al ver al doctor, frenéticamente le ruega una nueva dosis del elixir milagroso que acabe de decidir a Adina, un elixir que actúe de forma inmediata.

Pero como no tiene dinero, el doctor lo rechaza, desapareciendo dentro. Sale el Sargento, solo, preguntándose en voz alta por qué Adina de repente ha retrasado la boda y la firma del contrato. Nemorino ve a su rival, pero es incapaz de hacer nada.  El sargento pregunta sobre la tristeza de Nemorino. Cuando Nemorino le dice que no tiene dinero, Belcore inmediatamente sugiere que si se alista en el ejército como soldado, él le pagará en ese momento. Presenta un contrato, que Nemorino firma con una X a cambio de veinte escudos que Belcore le entrega en ese mismo momento y lugar. Nemorino privadamente jura ir corriendo donde dulcamara para más poción, mientras Belcore se imagina que se ha librado fácilmente de su rival enviándolo a la muerte.

Esa misma tarde, las chicas del pueblo empiezan con sus chismes a informar que Nemorino ha heredado una gran fortuna de su tío fallecido, sin que él lo sepa. Ven a Nemorino, quien claramente ha gastado el dinero militar y ha comprado y consumido una gran cantidad de elixir (de nuevo vino) del doctor Dulcamara. Las mujeres lo persiguen, lo cual el chico lo atribuye a la eficacia milagrosa del elixir. Adina ve a Nemorino en un estado de ánimo alegre y, al verlo rodeado de mujeres y atrapado en el júbilo que le proporcionó el elixir, se siente descorazonada al creer que él la ha olvidado. Se encuentra con el doctor Dulcamara y le pregunta qué le ha pasado. Entonces, Dulcamara, sin saber que Adina es el objeto de los afectos de Nemorino, le explica que logró engañar a Nemorino con la historia del elixir y que ha vendido su libertad para conseguir más dinero para éste, gastándose hasta el último centavo en el elixir. En este momento, Adina reflexiona sobre lo cruel que ha sido siempre con el chico y comprende, finalmente, cuánto la amaba, y se enternece por la fidelidad y la pasión del muchacho. Dulcamara interpreta este comportamiento como algún tipo de condición que requiere una cura con alguna de sus pociones.

Se marchan. Nemorino aparece solo, pensativo, reflexionando sobre una lágrima que él vio en los ojos de Adina cuando él la ignoró antes. Basándose solo en esa lágrima, queda sinceramente convencido de que Adina lo ama. Ella entra, preguntándole por qué ha elegido servir en el ejército y abandonar la ciudad. Cuando Nemorino dice que está buscando una vida mejor, Adina le responde diciendo que él es amado , y que ella ha comprado su contrato militar del sargento Belcore. Ella ofrece el contrato cancelado a Nemorino, pidiéndole que lo tome. Él ahora es libre. Ella dice, no obstante, que si se queda, nunca más estará triste. Conforme él coge el contrato Adina se vuelve para salir. Nemorino cree que ella está abandonándolo y corre desesperado, jurando que si no es amado, si el elixir no ha funcionado y el doctor lo ha engañado, entonces él bien podría marcharse y morir como soldado. Adina lo detiene y confiesa que ella lo ama. Nemorino está feliz. Adina le ruega que la perdone por haber bromeado con él. Él lo hace con un beso.

El sargento regresa, y ve a los dos abrazados. Adina le dice que ella ama a Nemorino y deshace su compromiso. El sargento se toma bien la noticia, y responde que hay muchas otras otras mujeres en el mundo y tiene a su alcance todas las mujeres que quiera. Dulcamara empaqueta sus cosas y asoma por una puerta, y declara que toda la situación es debido a su poción mágica, y que será feliz de proporcionar elixir para la siguiente conquista del  sargento. Se ha reunido un grupo de personas, y todos están de acuerdo en que el elixir ha funcionado, todos corren a comprar botellas del "elixir amoroso" y se unen en un cariñoso adiós al doctor.


Sinopsis de Tosca de Puccini

Ópera en tres actos del compositor Giacomo Puccini y libreto de: Luigi Illica y Giuseppe Giacosa, basado en el drama homónimo de Victorien Sardou.

Primera representación: Roma, 14 de enero 1900

Estreno en México: Teatro Arbeu, 27 de julio 1901

Primera representación en el Palacio de Bellas Artes: 22 de enero de 1935.

 

Roma, alrededor de 1800

Acto I

(Interior de la Iglesia de San Andrés del Valle)

 

El preso político Cesare Angelotti, ex cónsul de la república romana y quien se ha fugado de la prisión del castillo de San Ángelo, llega hasta la capilla familiar donde su hermana, la marquesa Attavanti, le ha preparado ropas femeninas para facilitar su huida. Hace acto de presencia un sacristán que trae consigo pinceles y algunas provisiones para el pintor Mario Cavaradossi, quien trabaja en un cuadro de la Magdalena. Llega el pintor y se dispone a trabajar  cuando escucha ruidos provenientes de una capilla cercana; es Angelotti que reconoce en Cavaradossi a su antiguo amigo; éste promete ayudarlo para que abandone Roma definitivamente. Alo lejos se escucha la voz de Floria Tosca, (cantante de ópera y amante del pintor, a quien viene a visitar) por lo que Angelotti tiene que esconderse nuevamente.

La diva, atormentada por sus constantes celos, reclama a Cavaradossi por haberlo escuchado hablar con alguien. Los celos de Tosca se recrudecen cuando mira la pintura en la que trabaja el pintor, pues dice, es la imagen de la marquesa de Attavanti. Después de que Mario logra calmarla con una interminable despedida, Tosca se marcha con la promesa de Cavaradossi de descansar juntos en la casa de campo.

Cavaradossi saca a Angelotti de la capilla, prometiéndole esconderlo en el pozo del jardín de su casa de campo. Se escucha un cañón que anuncia la fuga. Cavaradossi y Angelotti salen de la iglesia. Reaparece el sacristán acompañado de monaguillos, todos contentos ya que habrá fiesta por la derrota de Napoleón y con esto doble sueldo en la iglesia. El júbilo es bruscamente interrumpido por la llegada del barón Scarpia, jefe de la policía romana, que recrimina al sacristán por el poco respeto observado en un lugar sagrado.

Los rastros del preso llegan hasta la iglesia y más de un indicio permite sospechar del pintor como cómplice de Angelotti, entre ellos un abanico de la marquesa de Attavanti que se ha encontrado en la capilla familiar. Scarpia muestra este abanico a Tosca que ha regresado a buscar a Cavaradossi, provocando la furia de la diva que sale de la iglesia prometiendo vengarse de su pintor. Los agentes de Scarpia la siguen, en tanto se inicia la ceremonia del Te Deum.

 

Acto II.

(Las oficinas de Scarpia en el Palacio Farnesio)

 

Los agentes de Scarpia han buscado inútilmente a Angelotti, pero han llevado detenido a Cavaradossi para interrogarlo. En otra sala del palacio se escucha una cantata interpretada por Tosca en honor de la reina y la victoria. Scarpia ordena que Tosca se presente ante él después de terminada su actuación. Cavaradossi niega toda complicidad y es conducido a la cámara de tortura. Tosca pone fin al suplicio, confesando que Angelotti se esconde en el pozo del jardín de la villa del pintor. Se suspende la tortura y Cavaradossi es conducido ante Tosca, a la que insulta por haber delatado a su amigo.

Un oficial de la guardia de Scarpia Sciarrone, anuncia a éste que la derrota de Napoleón en Marengo es falsa. Cavaradossi prorrumpe en frases de entusiasmo. Scarpia lo condena a muerte en el acto. Las súplicas de Tosca parecen ser en vano. Sólo queda un camino para salvarlo: aceptar las propuestas amorosas de Scarpia. Entra Spoletta, otro agente de la policía, que anuncia el suicidio de Angelotti y los preparativos para la ejecución del pintor.

Tosca acepta entregarse a Scarpia. A cambio, éste le asegura la libertad de Cavaradossi y darle un salvoconducto para ambos, sólo que deberá haber una ejecución simulada, para cubrir las apariencias. Cuando scarpia prepara el acuerdo de libertad, Tosca toma un cuchillo de la mesa. Scarpia, seguro de su triunfo, se aproxima a Tosca quien clava el cuchillo en el pecho, arrebatando el salvoconducto al cadáver del barón. Luego de poner un crucifijo sobre el pecho de Scarpia, huye de la habitación.

 

Acto III.

(Azotea del castillo de San Ángelo)

 

Cavaradossi espera la hora de la ejecución. Su último deseo es poder escribir a Tosca unas palabras de despedida. Llega Tosca con el salvoconducto y dice a Cavaradossi lo que ha hecho para salvarlo, así como el plan que deberán seguir.

Cavaradossi, enterado de que se trata de una ejecución falsa, se coloca ante el pelotón casi con alegría. Suena la descarga; el pelotón se retira. Tosca se aproxima a Cavaradossi para que se levante, según lo acordado, pero horrorizada ve que Cavaradossi está muerto. Aparecen los soldados y agentes que han encontrado el cadáver de Scarpia. Tosca, desesperada, se arroja al vacío.

 

Nota: La ópera comienza sin preludio ni obertura, con el tema del barón Scarpia, tres siniestros acordes que suenan al unísono en los metales, y que expresan la naturaleza diabólica de este personaje.


Sinopsis de La flauta mágica de Mozart

 

Ópera fantástica en dos actos del compositor Wolfgang Amadeus Mozart y con libreto en alemán de Emmanuel Schikaneder.

Fue la última ópera representada en vida de Mozart y se estrenó el 30 de septiembre de 1791 bajo la dirección del propio Mozart dos meses antes de su temprana muerte.

Emmanuel Schikaneder fue el primero en interpretar el rol de Papageno y el papel de la Reina de la Noche fue cantado por Josepha Hofer, cuñada de Mozart.

Algunos historiadores afirman que podría haber mensajes subliminales de tipo masónico, ya que Mozart ingresó a la logia masónica "La Beneficencia" el 14 de diciembre de 1784. De recién estreno la ópera La Flauta Mágica quedó prohibida la masonería en el Imperio austriaco por su relación con los "iluminados de Baviera".

La ópera no tuvo éxito durante su estreno y sin embargo, hoy en día, es una de las más representadas.

Aunque concluyó primero su ópera La Flauta Mágica fue escenificada posteriormente a la "Clemenza de Tito" que fue la última ópera que escribió.

 

La acción se desarrolla en Egipto, en una época imaginaria.

 

Argumento: 

 

Acto Primero. Un bosque. El príncipe Tamino, perseguido por una enorme serpiente se ha extraviado en la espesura del bosque donde abundan árboles muy frondosos. Como se encuentra agotado y rendido, se desvanece en un sueño profundo y tres hadas enviadas por la Reina de la Noche dan muerte al inmenso reptil y después de observar a Tamino, se van a informar a su reina. Al recuperarse Tamino de su sueño, se encuentra con su sirviente Papageno que está cubierto de plumas y cuyo trabajo era capturar pájaros para la reina a cambio de su alimentación diaria. Su disfraz obedece a que se le facilita la captura de las aves y porque así los animales no le temen; Tamino se percata de la muerte del monstruo y cree que Papageno fue su salvador y éste asiente al consentir el agradecimiento de Tamino, y por ello las hadas lo castigan colocándole un candado en la boca y a Tamino le dan un medallón con el retrato de Pamina, la hija de la Reina de la Noche y le comunican que él será el responsable de liberarla de Sarastro, el gran sacerdote de Isis que la tiene prisionera. Tamino se emociona con el retrato y se compromete a liberarla. Es de noche y la Reina de la Noche se aparece con un resplandor de estrellas para encargarle a Tamino que cumpla su promesa. La visión se borra enseguida. Las hadas quitan a Papageno el candado y le obsequian a Tamino una flauta encantada que lo guiará y le hará tener éxito en el desarrollo de su misión, lo mismo que a Papageno que caminará con él, le regalan un juego de campanillas.

La escena cambia y se ve a Pamina castigada por Monostatos, un moro cruel que la tiene casi inconsciente en una prisión. Papageno se presenta y asustando a Monostatos hace que huya y le dice a Pamina que Tamino y él vienen a rescatarla de su encierro. Papageno toca sus campanillas, se abren las puertas y escapan. Mientras que Tamino en el patio del templo, se encuentra con un sacerdote quien le revela que Sarastro sólo guarda a Pamina para alejarla de la nociva influencia de la Reina de la Noche y la cuida para el hombre digno que se convierta en su esposo. Tamino, desconcertado pero con mucha alegría va a buscarla, cuando llegan Pamina y Papageno. Sarastro aparece y percatado del mal proceder del moro, lo manda azotar. Pamina y Tamino se abrazan, pero Sarastro los separa porque ellos deben primero, salir con bien de diferentes pruebas.

 

Acto Segundo. Principia con una marcha solemne. Sarastro rodeado de todo su séquito, delibera sobre el doble enamoramiento que se ha dado; el príncipe que ama a Pamina y Papageno a una humilde muchacha del país llamada Papagena. El coro de los sacerdotes invocan un himno a Isis y Osiris. Tamino y Papageno son llevados a un lugar oscuro del templo: silencio es la primera condición que cumplen a pesar de la intervención de las tres hadas.

Cambio de escena. Una tienda en el jardín. Monostatos está furioso por haber sido castigado pero sueña en la bien amada Pamina... y trata de llevársela y escapa sólo para encontrarse con la Reina de la Noche, la madre de Pamina, que la odia por su cariño a Sarastro. La reina maldice... Sarastro entra y declara que sólo la paz y el amor viven en ese sagrado recinto. Sarastro conduce a la joven fuera y la Reina y Monostatos hacen un complot para dar muerte a Pamina. Una horrible vieja se le presenta a Papageno y le hace proposiciones amorosas que él rechaza. Las tres hadas entregan a Tamino su flauta y a Papageno sus campanillas que les habían sido quitadas. Tamino toca la flauta y de inmediato Pamina se aparece, pero él no puede dirigirle la palabra antes del matrimonio y Pamina canta con tristeza. Sarastro llega y liberándolo del juramento, reúne a los amantes y pide a Tamino se apresure a cruzar el bosque sagrado para completar los ritos y Tamino se va. 

Cambio de escena. El bosque sagrado. Papageno solo, canta una canción de amor. Tamino y Pamina de nuevo reunidos, pasaron victoriosos las pruebas del agua y del fuego. Papageno se encuentra a la vieja a toda hora, pero de pronto la ve transformarse en una hermosa joven, toda ella hecha a su gusto, es Papagena y encantado, baila y canta con ella. La Reina de la Noche, las tres hadas y Monostatos intentaron en vano una última intervención, pero los cinco fracasaron.

En la última escena, con el templo inundado de luz, Tamino y Pamina, agarrados de la mano, caminan bajo la cariñosa mirada de Sarastro a los acordes de un triunfal Himno al Sol.

 


Sinopsis de Norma de Bellini

 

Es una tragedia lírica en dos actos con música de Vincenzo Bellini y libreto en italiano de Felice Romani, estrenada en La Scala de Milán el 26 de diciembre de 1831.

El papel de Norma  ocupa un lugar destacado entre las grandes personajes femeninos de la historia de la ópera. Los antecedentes de la heroína belliniana se encuentran en las óperas Medea de Cherubini (1797) y La vestal (1807) de Spontini, la primera desarrolla el tema del infanticidio como venganza y la segunda el de la sacerdotisa que rompe sus votos.

Romani enriqueció este mundo femenino, de por sí complejo, con dos aspectos importantes: el amor de la protagonista hacia Pollione y sus hijos. Suma sacerdotisa y madre, amante abandonada y contendiente peligrosa, todo en una misma persona. Su trágico final es consecuencia inevitable de sus conflictos emocionales y de la incompatibilidad entre el voto religioso, el deber hacia su pueblo y el amor no correspondido. Su muerte no es un castigo que se busca así misma; es una solución a sus problemas existenciales.

Entre los fragmentos inolvidables de esta ópera se encuentra “Casta Diva”, quizás una de las arias contadas de soprano más conocida de toda la ópera.

Norma fue desarrollada en menos de tres meses, desde el principios de septiembre hasta finales de noviembre de 1831.

 

Representaciones:

Se estrenó en el Teatro de La Scala de Milán el 26 de diciembre de 1831. Aquella tarde la ópera, destinada a convertirse en la más popular de las obras compuestas por Bellini, resultó un fracaso mayúsculo, debido a las circunstanciasrelacionadas con la obra (la indisposición de la prima donna, la soprano Giuditta Pasta, así como la tensión psicológica de los otros miembros del elenco).

El rol de Norma se considera como uno de los más difíciles del repertorio para soprano. La soprano alemana Lilli Lehmann una vez afirmó que cantar las tres Brunildas de El anillo del Nibelungo de Wagner en una tarde era menos exigente que el canto de una sola Norma.

La siguiente es una lista de algunas de las Normas más conocidas: entre ellas se destacan las interpretaciones de Rosa Raisa, Claudia Muzio y Rosa Ponselle en los años veinte. La más prolífica Norma de la segunda mitad del siglo XX fue Maria Callas, quien con 89 representaciones en escena fue la que logró mayor identificación con el personaje.

 

Argumento:

La obra se desarrolla en La Galia, durante la ocupación romana en el siglo I a.C.

La trama gira en torno al amor que siente la sacerdotisa Norma por Pollione, procónsul romano. Él, padre de sus hijos, ama a otra mujer, Adalgisa, también sacerdotisa. El enfrentamiento entre ambas se simboliza en el célebre dúo Mira O Norma. Antes de que se alcé el telón, la sacerdotisa Norma, hija del jefe de los druidas Oroveso, es la amante secreta del procónsul Pollione, del que ha concebido dos hijos, custodiados por la fiel Clotilde mientras el resto no lo sabe. El romance hace que Norma trate por todos los medios de acallar la rebelión  contra Roma, esperando que se establezca la paz entre los dos pueblos y así no perder a su amado.

 

Acto Primero: (El bosque de los Druidas)

 

Cuadro I

La ópera comienza con un coro de Oroveso y los druidas, Dell'aura tua profetica --"Con tu aura profética". Se marchan y entra Pollione con su amigo Flavio, a quien le confía que está enamorado de una joven novicia del templo de Irminsul, Adalgisa, y que quiere dejar a Norma; le relata un sueño terrible en el que Norma mata a sus hijos y a Adalgisa (Meco all'altar... me protegge, mi difende, --"Conmigo en el altar... Me protege, me defiende"). Los dos romanos se marchan cuando oyen que se acercan sacerdotes y guerreros galos al bosque, en espera de que la sacerdotisa Norma dé la orden de atacar a los romanos. Un coro de druidas anuncian que Norma viene. Ella, por su amor secreto por el romano, pide la paz. No sabe que Pollione se ha cansado de la envejecida Norma y que se ha enamorado de Adalgisa. Se dispone a cortar muérdago a la luz de la luna (Cavatina: Casta Diva).

Todos se alejan. Adalgisa espera a Pollione, quien le pide que huya a Roma con él; al final, a pesar de su piedad y virtud, accede a ello (dúo: Va, crudele, al dios spietato, --"Vete, cruel, al Dios despiadado". 

 

Cuadro II

En el refugio donde los hijos de Norma están escondidos, ésta le cuenta a Clotilde que Pollione se va a ir a Roma. Duda de sí él la llevará o no. Cuando Clotilde se lleva a los niños, aparece Adalgisa, presa de sus remordimientos. Se debate entre su amor por Pollione y sus votos ceremoniales. Inocentemente pide consejo a Norma, diciéndole que ha vulnerado el voto de castidad pero sin revelar el nombre del amado. Norma queda conmovida por su historia (que tanto se parece a la propia) y, puesto que no sabe el nombre del amado, exime de sus votos a Adalgisa (dúo: Oh rimembranza! - "Oh, recuerdo!"). Cuando Norma se entera que su enamorado es el mismo de Adalgisa, entra en cólera y maldice a Pollione por su traición. Norma le advierte que Pollione le hará lo mismo, abandonarla a ella y a sus hijos. Les dice que se marchen, y les advierte que tengan miedo de su furia (trío: Oh, non tremare, o perfido - "¡Oh, no tiembles, o pérfido!").

 

Acto Segundo:

 

Cuadro I (Habitación de Norma)

Norma pretende matar a sus hijos por despecho, pero en el último momento es incapaz de cometer semejante crimen. Decidida a suicidarse, hace llamar a Adalgisa y le ruega que adopte a los niños y los lleve a Roma, después de casarse con Pollione (Aria: Teneri, teneri figli - "Tiernos, tiernos niños"). Pero Adalgisa lo  rechaza y promete a Norma convencer a Pollione para que vuelva con ella (dúo: Deh! Con te li prendí - ¡Ah! Llévalos contigo").

 

Cuadro II (En el bosque; altar de Irminsul)

Norma, que siempre se oponía, cuando sabe que Adalgisa no ha obtenido nada de su plática con Pollione, llama a los galos. Los druidas cantan un himno de guerra! Norma proclama la guerra a los romanos. Tiene que pronunciar el nombre de la víctima propiciatoria que hay que inmolar al dios, llega la noticia de que un romano ha penetrado en el claustro: es Pollione, que viene a llevarse a Adalgisa. El hombre lo rechaza  (dúo: In mía mano al fin... Preghi alfine? - "En mis manos, al fin... ¿ruegas por fin?") Norma llama a los suyos; ha decidido cual será la víctima: una sacerdotisa que ha infringido los sagrados votos y traicionado a la patria. Va a pronunciar el nombre de Adalgisa, pero se ve envuelta en un sinfín de sentimientos contradictorios, debatiéndose entre la lealtad a su pueblo, el amor al romano y sus remordimientos por haber traicionado sus votos. La culpa de Adalgisa es la suya y, en medio del asombro general, pronuncia su propio nombre, expresando su amor por Pollione (dúo: Qual cor tradisti - "Qué corazón traicionaste"). Conmovido, Pollione comprende la grandeza de Norma y decide morir con ella. En secreto, Norma confiesa a Oroveso que es madre y le suplica que cuide a los niños, a fin de que puedan salvarse, alcanzando Roma juntó con Clotilde. Luego sube a la pira con su amado para morir juntos (Concertante: Deh! Non volermi vittime - "No los conviertas en víctimas").

 

Nota: Este artículo cuenta con diversas referencias bibliográficas, si desea conocerlas escribe a lumora42@yahoo.com.mx