Teatros

Te presento algunos de los principales teatros del mundo.


Teatro Semperoper de Dresde


Teatro Semperoper de Dresde
Teatro Semperoper de Dresde

La Semperoper de Dresde es el edificio de la ópera perteneciente al estado de Sajonia y ubicado en Dresde, Alemania.

Considerado una de las joyas de la arquitectura teatral del mundo se debió al arquitecto Semper, destruido en 1945 durante la Segunda Guerra Mundial, fue reconstruido hasta el último detalle y reabierto en 1986. En este teatro se estrenaron algunas de las mejores óperas alemanas: 

El primer compositor que estrenó una ópera en éste teatro fue:

El 20 de octubre de 1842, Richard Wagner estrenó su ópera Rienzi.

El 2 de enero de 1843, Richard Wagner estrena su ópera Der fliegende Holländer.

El 19 de octubre de 1845, Richard Wagner estrenó su ópera Tannhäuser.

El 24 de febrero de 1863, Antón Rubinstein estrenó su obra Feramors.

El 28 de noviembre de 1895, Eugen d'Albert presentó su ópera Ghismonda.

El 22 de noviembre de 1901, Richard Strauss estrenó su ópera Feuersnot.

El 9 de diciembre de 1905, Richard Strauss estrena su ópera Salomé.

El 25 de enero de 1909, Richard Strauss estrenó su ópera Elektra.

El 26 de enero de 1911, Richard Strauss estrenó su ópera Der Rosenkavalier.

El 4 de noviembre de 1924, Richard Strauss estrenó su ópera Intermezzo.

El 21 de mayo de 1925, Ferruccio Busoni estrenó su ópera Doktor Faust.

El 6 de junio de 1928, Richard Strauss estrenó su ópera Die ägyptische Helena.

El 1 de julio de 1933, Richard Strauss estrena su ópera Arabella.

El 15 de octubre de 1938, Richard Strauss estrenó su ópera Daphne.

 

El 13 de febrero de 1985, volvió a abrir sus puertas el magnífico teatro Semperoper de Dresde con la ópera Der Freischütz de Carl Maria von Weber. Este fue un hecho simbólico, puesto que esta obra fue la última que se representó antes del  cierre del teatro el 31 de agosto de 1944. En el 2002 el desbordamiento del río Elba provocó daños en el edificio por valor de 27 millones de euros. Tres meses después de esta catástrofe, el 9 de noviembre de 2002 se reabrieron sus puertas.

En el marco de las celebraciones de los 800 años de la ciudad de Dresde, el 13 de enero de 2006, se celebró por primera vez desde 1939 el Baile de la ópera de Dresde, Dresdner Opernball. Participaron en la celebración unas 2300 personas en el interior y otras 12000 en el exterior, en la plaza Theaterplatz.

Su director titular es desde 2012, Christian Thielemann.

Teatro Semperoper en la Theaterplatz
Teatro Semperoper en la Theaterplatz

Teatro alla Scala, Milán


Teatro de La Scala de Milán
Teatro de La Scala de Milán

En Milán, dentro del patio del Palacio Real (a la derecha mirando la fachada de la Catedral) desde 1598 había existido un teatro llamado Salón Margherita, en honor a Margherita de Austria, esposa de Felipe III de España, quien había reinado en Lombardía. El 5 de enero de 1708 se autorizó construir un teatro basado en el diseño del arquitecto Gerolamo Quadrio, pero resultó un teatro muy pequeño y los milaneses obtuvieron de las autoridades austriacas el permiso para construir un nuevo teatro, en parte con su propio gasto y se  construiría en el mismo lugar, con base a un proyecto del arquitecto Gian Domenico Barbieri. En honor del archiduque Ferdinand, que gobernaba Lombardía en ese entonces y de su madre Maria Teresa, se le bautizó como el Regio Ducal Teatro y comenzó sus actividades el 26 de diciembre de 1717. Se iniciaron con las primeros trabajos de Porpora, Albinoni, Gluck y Paisiello y sobre todo con los primeras obras serias de Wolfgang Amadeus Mozart; contaron con la enorme contribución escenográfica de los hermanos Galliari y la paricipación de famosos cantantes, incluyendo a Gasparo Pacchiarotti.  La iluminación se llevó a cabo con el encendido de velas lo cual propició que el sábado 24 de febrero se llevara a cabo un baile y seguramente no se apagaron adecuadamente las velas lo que propició que domingo de Pascua, las llamas que habían crecido de forma desmesurada, fueran incontrolables por lo que se incendió el teatro quedando en ruinas. Unos días después se recibió una carta anónima que señalaba que el incendio había sido provocado deliberadamente. La construcción del nuevo teatro se inició con celeridad, edificándose el flamante edificio sobre un solar donde existía una vieja iglesia conocida con el nombre de Santa Maria della Scala, regalo de la archiduquesa Maria Teresa de Austria. Giuseppe Piermarini, un arquitecto de excelente reputación, se encargó de dirigir el proyecto, y el 3 de agosto de 1878 tuvo lugar la solemne función inaugural. Durante la misma, el archiduque Fernando de Austria y sus más allegados súbditos pudieron asistir al estreno de la ópera de Antonio Salieri "Europa Riconosciuta", una pieza de influencias gluckianas, en la que, además de su música, las partes de danza y pantomima desempeñaban un importante papel. Añadamos que uno de los papeles principales fue cantado por Gaspare Pacchiarotti, un "castrato" de importantes recursos vocales, al que la historia juzgó como uno de los grandes en su categoría.

Su consolidación fue lenta, sin embargo, Gioachino Rossini vino a imponerse con el estreno en 1812 de "La pietra di paragone", que muchos expertos consideran la primera pieza musical importante nacida para este teatro. Otros triunfos del propio Rossini, de Donizetti o de Bellini, y no fue menor el estreno de "Norma", obra del último, llevado a cabo en 1831 con un soberbio reparto en el que sobresalió Giuditta Pasta, contribuyeron a consolidar el prestigio del flamante teatro. Además de los espectáculos operísticos  que le son propios, La Scala albergará también costosos "ballets", actuaciones de grandes virtuosos instrumentales como Paganini o Liszt, y será centro indiscutible de eventos de gran brillo social. Stendahal escribió que La Scala es el mejor teatro del mundo, porque ofrece toda la belleza al máximo del disfrute musical.

A partir de un cierto momento histórico hablar de La Scala significa hacerlo de muchos de los grandes acontecimientos musicales del momento, en el perfil concreto de la ópera italiana. 

La apretada nómina de estrenos, que no pretende en modo alguno ser exhaustiva, irá unida casi siempre al recuerdo de algún cantante legendario: "L Gioconda" de Ponchielli (1876) contó con el tenor Julián Gayarre; "Otello" de Verdi (1887) al tenor Francesco Tamagno; "La Wally" de Alfredo Catalani (1892) a la soprano Hariclea Darclée; "Falstaff", también de Verdi (1893), al barítono Victor Maurel, etc. El magnífico teatro se convierte en centro neurálgico de las aspiraciones artísticas de la "joven escuela", cuyos frutos son las óperas compuestas a Pietro Mascagni, Ruggero Leoncavallo, Umberto Giordano, Francesco Cilea o Giacomo Puccini. El maestro de Lucca estrenó en 1904 "Madama Butterfly", protagonizada por la soprano Rosina Storchio y el tenor Giovanni Zenatello, estreno de ambiente hostil al músico, saldado con un inesperado fracaso que motivaría su revisión, o la póstuma y esplendorosa, de "Turandot" en 1926 con Miguel Fleta. Casi todas estas óperas, bien puestas y con buen reparto, proporcionarán al teatro indiscutibles noches de gloria.

En 1943, análogamente a como ocurriera con la Staatsoper de Viena, La Scala fue destruida a causa de un bombardeo aéreo. Tras su reconstrucción, finalizada en 1946, regresará Toscanini para participar en los destinos del gran teatro milanés durante los años siguientes.

Es importante recordar que por La Scala milanesa han desfilado siempre los más grandes cantantes, los más solicitados. Basta citar, como recordatorio, los nombres de algunos tenores y cantantes: Rubini, la Patti, Masini, Gayarre, Tamagno en el siglo XIX y en el siglo XX, Tita Ruffo, Stracciari, Caruso, Gigli, Cigna, Pertile, Stignani, Simionato, Callas, Tebaldi, del Monaco, Corelli, Di Stefano o los que han cantado hoy en día como Domingo, Pavarotti, Kraus, Carreras, Flóres, Villasón, Vargas, Netrebko, Garança, y muchos más

Alrededor o cerca del teatro se encuentran la Galería Vittorio Emanuele, la Casa Ricordi, la piazza del Duomo.

El teatro fue cerrado entre el 19 de enero de 2002 y noviembre de 2004 para su restauración. Se han eliminado alfombras y pinturas que ocultaban el mármol original y cuando ha sido posible, se han recuperado las decoraciones del siglo XVIII, de algunos palcos de relevancia histórica, como la barcaccia del virrey de color azul celeste. La compañía quedó satisfecha e impresionada con la acústica y las mejoras en la estructura. Para la reapertura se seleccionó la misma ópera que se utilizó en la inauguración del teatro, "L'Europa riconosciuta de Salieri.


Gran Teatro del Liceo


Gran Teatro del Liceu
Gran Teatro del Liceu

El Gran Teatro del Liceo de Barcelona (El Liceu en catalán), es el teatro más antiguo y con más categoría de los teatros en operación de Barcelona.

Ubicado en La Rambla de Barcelona, ha sido escenario, desde 1847, de las más prestigiosas obras, interpretadas por los mejores cantantes del mundo.

El 9 de noviembre de 1705, el Archiduque Carlos de Austria decide convertir Barcelona en una corte europea. Celebró la primera función de ópera para su corte, con el estreno de la ópera de Antonio Caldara  "Il più bel nome". Tras la muerte de su hermano, el 19 de marzo de 1715 abandona Barcelona camino a Viena para coronarse Emperador, pero en su corto reinado dejó encendido en Barcelona el interés y el gusto por la ópera.

El Marqués de Mina decidió reproducir en Barcelona algunas óperas presidiendo las funciones en el Teatro de la Santa Cruz de la Rambla de Santa Mónica.

El 27 de agosto de 1787, un incendio destruyó el teatro de la Santa Cruz. Para recaudar fondos destinados  a la reconstrucción del teatro, se efectuó una suscripción pública, la cuál tuvo un éxito limitado por lo que, una vez más fue el Ejército quien completó la suma necesaria, siendo Capitán General de Cataluña, el Conde del Asalto.

Otro problema que se presentó fue cuando Carlos IV, a finales de 1799 prohibió en toda España la representación de obras teatrales que no fuesen en español para favorecer a los actores españoles. En Barcelona, dicha prohibición se sintió como una grave afrenta a la ópera italiana que era la pasión ciudadana.

El 3 de agosto de 1801, después de innumerables gestiones y de diversas presiones, se logró que esa prohibición no se aplicase en Barcelona, teniendo el privilegio único en España, de seguir representando las óperas en itaiano.

En el año 1837, el 8º Batallón de Línea de la Milicia Nacional con su comandante Manuel Gibert Sans y con la participación del cabo Pedro Vives que defendió la idea de fundar un pequeño teatro en el que celebrar conciertos, funciones dramáticas y bailes les permitiera hacerse de fondos para hacerle frente a los gastos cotidianos. La idea fructificó entre todos los presentes.

El batallón puso manos a la obra para construir una sala con un aforo de 600 localidades, que pronto empezaría a hacer la competencia al Teatro de la Santa Cruz, que era el teatro oficial de Barcelona.

La función inaugural fue el 21 de agosto de 1837. La milicia fue disuelta el 14 de octubre de 1838.

Para evitar la desaparición de la sala, que empezaba a tener su público, Manuel Gibert propuso la constitución del "Liceo Filodramático de Montesión". La nueva sociedad fue autorizada por el Gobernador Civil de Barcelona.

La presencia del grupo Liceo Filodramático obligó a los propietarios del Teatro de la Santa Cruz a cambiar su nombre por el de Teatro Principal.

La falta de espacio y las presiones de las monjas dominicas, antiguas propietarias del convento, que habían recuperado unos derechos que habían perdido, y reclamaban volver, motivaron que el Liceo Filodramático de S. M. la Reina Isabel II abandonara el Convento de Montesión en 1848.

A cambio, le fue concedida la compra del edificio del Convento de los Trinitarios, situado en el centro de la Rambla de Barcelona.

A diferencia de otras ciudades europeas, donde la monarquía se hacía cargo de la construcción y mantenimiento de los teatros de ópera, en Barcelona la construcción del Gran Teatro del Liceo se tuvo que hacer mediante las aportaciones de accionistas particulares; este hecho condicionó la estructura del nuevo edificio prescindiendo de un palco real.

Dada la gran afición que había en Barcelona, el teatro que se construyó era el de mayor aforo de Europa, y lo fue durante más de un siglo. El Liceo es el teatro de ópera con mayor aforo, excepto aquellos más recientes como la Opera de la Bastilla (2.703 butacas) o el Metropolitan Opera (3.800 butacas).

La Sociedad del Gran Teatro del Liceo tiene el origen en el año 1837, pero no fue hasta el año 1844 cuando Joaquim Gispert, socio impulsor de la Sociedad Liceo Filarmónico de Montesión, compró el antiguo convento de los trinitarios descalzos de la Rambla para construir un nuevo teatro.

Fue Miguel Garriga i Roca el arquitecto encargado de la construcción del Liceo. Las obras se iniciaron el 11 de abril de 1845, y el Teatro se inauguró el 4 de abril de 1847.

El edificio fue destruido en gran parte por el incendio del año 1861, salvándose, como en el siguiente incendio, la entrada y el salón de los espejos.

El teatro fue reconstruido en sólo un año bajo la dirección de Josep Oriol Mestres. Después sufrió el atentado anarquista de 1893, la conocida como Bomba del Liceo, y más recientemente, el gran incendio de 1994.

Tras el incendio de 1994, el teatro fue reconstruido, siguiendo el proyecto y la dirección de los arquitectos Ignasi de Solà Morales, Xavier Fabré y Lluís Dilmé, y se volvió a inaugurar en el año 1999.

Otro incidente histórico afectó al teatro a comienzos de la Guerra Civil española cuando en 1936, el Liceu fue expropiado, nacionalizado y convertido en el Teatro del Pueblo Catalán. En 1939, a principios de la dictadura franquista, volvió a los aniguos propietarios en el mismo régimen de siempre.

La obra más famosa del Círculo del Liceo es el conjunto mural, de doce óleos encargados a Ramón Casas e instalados en la famosa Rotonda del Círculo.


Teatro La Fenice de Venecia


Teatro La Fenice de Venecia
Teatro La Fenice de Venecia

En 1774, el Teatro San Benedetto, el teatro de ópera más importante de Venecia con más de 40 años de historia, fue destruido por un incendio.

 

Después de su reconstrucción surgió una disputa legal entre la compañía que lo administraba y los propietarios, la familia Venier. La disputa fue ganada por la familia, por lo que la compañía decidió construir por su cuenta un nuevo teatro en el Campo San Fantin.

Historia Artística.

El nuevo teatro fue bautizado La Fenice para honrar el resurgimiento de la compañía, primero de sus cenizas, y luego de su mudanza. La Fenice se inauguró el 16 de mayo de 1792 con una ópera de Giovanni Paisiello llamada I Giuochi di Agrigento, basada en un libreto del conde Alessandro Pepoli.

Gioachino Rossini produjo en este teatro las óperas, Tancredi (6 de febrero de 1813), su primera obra maestra dramática; Sigismundo ( 27 de diciembre de 1815) y Semiramide (3 de febrero de 1823), una de las piezas cumbre entre las obras trágicas del maestro.

Vincenzo Bellini estrenó dos de las diez obras que forman su repertorio teatral: I Capuleti e i Montecchi (11 de marzo de 1830) y Beatrice di Tenda (16 de marzo de 1833).

Gaetano Donizetti regresaba triunfal a Venecia luego de 17 años en Milán y Nápoles. Compuso para La Fenice tres obras: Belisario (4 de febrero de 1836), Pía de' Tolomei (cuya primera representación tuvo lugar en el Teatro Apollo el 18 de febrero de 1837, ya que La Fenice era inutilizable tras el incendio de diciembre de 1836) y Maria de Rudenz (30 de enero de 1838).

En diciembre de 1836 un nuevo desastre se ensaño contra el teatro. El fuego lo consumió nuevamente y reabrió sus puertas el 26 de diciembre de 1837.

El 9 de marzo de 1844 se estrena Ernani, de Giuseppe Verdi, tras la cual le fueron encargadas otras cuatro obras: Attila (17 de marzo de 1846), Rigoletto (11 de marzo de 1851), La traviata (6 de marzo de 1853) y Simon Boccanegra (12 de marzo de 1857). De este modo La Fenice se convirtió en el segundo teatro, después de La Scala de Milán, donde se había estrenado el mayor número de óperas verdianas, entre las cuales algunas de las más innovadoras y audaces del maestro.

El 29 de enero de 1996 otro incendio destruyó completamente el teatro. Se descubrió que el incendio fue provocado y un juzgado de Venecia encontró culpables a dos electricistas que tenían problemas contractuales con la compañía. Los trabajos de reconstrucción culminaron con la reapertura del teatro el 14 de diciembre de 2003, con un concierto inaugural con obras de Beethoven, Wagner y Stravinski.

 

La Fachada.

Construida en 1792, es el único elemento que sobrevivió por entero a los dos incendios que destruyeron el teatro casi íntegramente en 1836 y 1996.

La Fenice es el único teatro histórico veneciano que surge frente a un amplio espacio abierto, campo San Fantin. Es además el único en presentar una columnata de estilo neoclásico en la fachada con la insignia del teatro en la parte central, o sea el ave fénix que renace de las llamas, labrada en 1837.

La fachada se caracteriza por el símbolo del ave fénix que renace de las llamas  en el frontispicio, y por la presencia de dos estatuas alojadas en nichos, que reproducen las musas inspiradoras de la tragedia y la danza, Melpómene y Terpsícore. En el segundo orden, las máscaras de la Comedia y la Tragedia.

Al finalizar la reconstrucción de 1837 se colocaron en el vestíbulo de la entrada principal dos estelas conmemorativas: la de la derecha, constituye un homenaje al arquitecto Giannatonio Selva; la de la izquierda, en honor al comediógrafo Carlo Goldoni.  En 1937 se colocó sobre el ingreso la nueva insignia del teatro, en oro y celeste.

El techo, está decorado con varios grupos de figuras que representan jóvenes muchachas algunas de ellas sosteniendo instrumentos musicales, además de las personificaciones de las Tres Gracias, la Música, la Danza y la Aurora.

La gran lámpara central de la sala es una reproducción de la original inglesa en latón dorado, encargado a los artesanos de Liverpool en 1854.

El motivo dominante de la decoración de la sala, realizado en 1854 es la reproducción de un espeso follaje de hojas de cartón, enriquecido posteriormente  con láminas de oro de veintitrés kilaes trabajadas  con la técnica del cuarzo y pulidas con piedra de ágata. Las pinturas del frente de los palcos representan amorcillos con instrumentos musicales. En el primer nivel hay también retratos de perfil de poetas clásicos, mientras que en el segundo nivel encontramos seis alegorías que representan la Historia, la Poesía, la Filosofía, la Comedia, la Tragedia y la Música. Finalmente, en el tercer nivel, amorcillos con tablillas donde se leen los títulos y los autores de catorce de entre las obras más importantes que se han representado en este teatro.

El aforo de este teatro es de 1126 lugares.

 

 

 

Teatro La Fenice de Venecia
Teatro La Fenice de Venecia

Burgtheater de Viena

Burgtheater de Viena
Burgtheater de Viena

El Burgtheater de Viena (Teatro Imperial de la corte)

llamado a partir de 1920 K.K. Hofburgtheater, es el Teatro Nacional de Austria en Viena y uno de los más importantes teatros en idioma alemán. El Burgtheater fue inaugurado en 1741 y la población de Viena lo conoce por el nombre "die Burg".

Fue fundado el 14 de marzo de 1741 por la Emperatriz Maria Teresa I de Austria con el fin de contar con un teatro cerca de su palacio, y su hijo el emperador José II lo llamaba "El Teatro Nacional Alemán" en 1776. Tres óperas de Mozart fueron estrenadas aquí: Die Entführung aus dem Serail (1782), Le nozze di Figaro (1786) y Cosi fan tutte (1790). A partir de 1794, el teatro fue llamado el "K.K. Hoftheater nächst der Burg". 

El teatro se mudó a un nuevo edificio de estilo neobarroco en la Ringstrabe el 14 de octubre de 1888, el cual había sido diseñado por Gottfried Semper y Karl Freiherr von Hasenauer.

El 12 de marzo de 1945, el Burgtheater fue seriamente destruido en un bombardeo y, un mes después, el 12 de abril de 1945, el Burgtheater se daño aún más a causa de un incendio de origen desconocido. Después de la guerra, el teatro fue restaurado entre 1953- 1955. El estilo clásico del Burgtheater fueron una tendencia a seguir por los teatros alemanes.

El MET de Nueva York, EUA


 

El MET fue fundado en abril de 1880. Abrió sus puertas el 22 de octubre de 1883, con una representación de Fausto. Un día como hoy, el MET fue destruido por un incendio el 27 de agosto de 1892.

El "Viejo MET" dejó de transmitir sus funciones de ópera el 16 de abril de 1966 con una emotiva Gala, haciendo su última aparición la soprano Zinka Milanov.

El actual teatro del Metropolitan Ópera cuenta con el auditorio más grande de su tipo en el mundo, con un aforo de 3800 butacas.

Este nuevo teatro fue inaugurado el 16 de septiembre de 1966, con el estreno de la Ópera "Antonio y Cleopatra" de Samuel Barber protagonizada por Leontyne Price y Jess Thomas en una producción de Franco Zeffirelli.

En el hall de entrada se exhiben dos inmensos murales creados para el espacio por Marc Chagall.

La primera transmisión radiofónica en directo se llevo a cabo el 25 de diciembre de 1931, con una producción de Hänsel Und Gretel de Engelbert Humperdinck.

Cuenta con el servicio de subtitulaje a seis idiomas frente a cada asiento.

El MET ha tenido el privilegio de ver en su escenario a los mejores cantantes que ha habido, cada uno en su tiempo. Heinrich Conreid fue responsable del primer y más sonado escándalo en ese escenario, el estreno en América de la famosa partitura de Richard Strauss "Salome". Fue tal el desconcierto ese 22 de enero de 1907 que no pudo volver a escucharse esta obra hasta 1934.

Es grato mencionar la presencia al frente de solistas, coros y orquesta del famoso músico alemán Gustav Mahler y del cual se recuerda su impecable versión de "Tristán Und Isolde".

El director musical James Levine, ha sido la guía artística del MET durante el último tercio del siglo XX y la primera década del actual siglo y que, por motivos de salud ha tenido que compartir el cargo de conductor de la orquesta con Fabio Luisi.

 


Bayreuth, el teatro de Wagner


Teatro del Festival de Bayreuth
Teatro del Festival de Bayreuth

El Bayreuther Festspielhaus (Teatro del Festival de Bayreuth) es un teatro de ópera de Bayreuth, en Bavaria, Alemania, que se dedica exclusivamente a la representación de las óperas compuestas por Richard Wagner. Es la sede del Festival de Bayreuth y fue especialmente concebido y construido por el propio Wagner. Fue el lugar donde se estrenó  Parsifal, la última ópera de Wagner (1882), así como Siegfried y Götterdämmerung, las dos últimas partes del ciclo El anillo del nibelungo, que vio aquí también su primera representación integral (1876)

 

Wagner adaptó el diseño, de un proyecto de Gottfried Semper para un teatro en Múnich que no llegó a realizarse y que el propio Semper reutilizó después para el Burgtheater de Viena. La construcción estuvo bajo la supervisión de Wagner y con el apoyo financiero del rey Luis II de Baviera. La primera piedra se colocó el día del cumpleaños de Wagner, el 22 de mayo de 1872. La inauguración se hizo con la primera representación completa de las cuatro óperas que constituyen el ciclo El anillo del nibelungo, del 13 al 17 de agosto de 1876.

El interior está construido principalmente en madera. En contra de la tradición, el auditorio tiene forma de abanico escalonado, sin galerías ni palcos, con visibilidad perfecta del escenario desde las 1925 localidades.

La boca del escenario presenta un doble proscenio, que da al público la sensación de que la escena está más lejos de lo que realmente es. Este doble proscenio, junto con la disposición del foso de la orquesta y el oscurecimiento total de la sala durante la representación (no habitual en esa época), crean, en palabras del propio Wagner, un foso místico entre el público y la escena, lo que le da un especial carácter a las representaciones y proporciona un refuerzo físico al contenido mítico de la mayoría de las óperas de Wagner.

El teatro ha mantenido el mismo aspecto durante toda su historia, principalmente en la parte accesible al público. La parte escénica, sin embargo, ha sufrido diversas reformas para adaptarse a la evolución de las tecnologías escénicas. Las primeras reformas se hicieron en la década de 1920, coincidiendo con la renovación de las escenografías originales de los primeros festivales, que fueron incorporando escenarios tridimensionales, en lugar de los primitivos telones pintados. Entre 1958 y 1968 se inició una reforma gradual de toda la estructura del edificio, que sustituyó el primitivo entramado de madera por uno nuevo de acero y hormigón.

Actualmente la boca del escenario tiene 11.8 m de altura y 13 m de ancho, mientras que el escenario tiene un ancho máximo de 27 m y una profundidad de 22 m (que se puede ampliar hasta 40 m si se utiliza el escenario posterior). La torre escénica tiene una altura máxima de 30 m. La sala tiene una capacidad de 1937 butacas, distribuidas en las 30 filas del patio de Parkett y las tres plantas al fondo de la sala (Loge, Balkon y Galerie).

Una característica muy significativa del teatro es la disposición inusual del foso de la orqueta, que se extiende bajo el suelo del escenario y está cubierto por un techo (actualmente metálico, originalmente de madera), de forma que la orquesta es completamente invisible para el público.

Esta disposición preocupó a Wagner que quería conseguir que el público se concentrara solamente en lo que estaba sucediendo sobre la escena, sin distraerse con los movimientos del director o los músicos. Este diseño corrige también el equilibrio de volumen sonoro entre los cantantes y la orquesta, creando la acústica ideal para las óperas de Wagner. Por otra parte, la disposición hace muy difícil dirigir la orquesta, incluso para los mejores directores del mundo, no solo por la oscuridad que reina en el foso, sino porque la reverberación acústica en su interior hace difícil la sincronización entre la orquesta y los cantantes.

Wagner introdujo en su tiempo que las luces del teatro tenían que estar apagadas para que el público no se distrajera viendo hacia las butacas o a otro lado que no fuera el escenario.

Una vez iniciada la función, se cerraban las puertas y nadie podía pasar hasta que el telón volviera a bajar.

Quitó los pasillos con el objeto que la gente no estuviera saludando a personas conocidas.

El sueño de cualquier melómano es poder asistir aunque sea una sóla vez a Bayreuth para disfrutar la música wagneriana porque Bayreuth es la meca del wagnerismo, y dicen todos los wagnerianos que Dios es Dios y Wagner su profeta.