Historia de la Ópera

Sobre la Ópera...

En esta sección encontrarás temas centrales y conocimientos básicos



Desarrollo de la Ópera ...

¿Dónde nació la ópera?

Florencia

En la historia de la música, son muy pocos los géneros cuyos orígenes se hayan podido establecer con tan aparente precisión como la ópera.

Las primeras obras de teatro musical se representaron en Florencia a mediados de 1590.

Los espectáculos que se ofrecían en los entreactos, conocidos como "Intermedi" que se representaban en mitad de las tragedias y, más a menudo, de las comedias, aún fueron más eficaces como elementos de propaganda.

Las pastorales y los Intermedi constituyeron los dos predecesores inmediatos de las primeras óperas florentinas.

La "Camerata de Bardi", un grupo de artistas y diletantes que se reunieron en las décadas de 1570 y 1580 para debatir el estado de las artes y de la música en particular, expresaron su pública insatisfacción por el fracaso de la música moderna  en su intento por conseguir la fuerza emotiva atribuida a la música de la antigüedad clásica. Ottavio Rinuccini fue el libretista de un número considerable de óperas incipientes con música de Jacopo Peri, Giulio Caccini y, más tarde, Claudio Monteverdi.

El poeta Rinuccini y el músico Peri mantenían una estrecha relación con Jacopo Corsi (mecenas de las artes en Florencia). Su idea de aplicar la música al teatro al estilo de las famosas tragedias griegas empezó a arraigar en 1594, y el primer fruto de su colaboración fue "Dafne", un tema que procede del tercer intermedi de los festejos ducales de 1589 y que se representó a principios de 1598, repitiéndose en 1599 y de nuevo en 1600. La música de esta composición se ha perdido casi por completo. Más tarde, Corsi ofreció un segundo drama musical a la corte para las celebraciones de la boda de Maria de Médicis y Enrique IV de Francia en octubre de 1600: "Euridice" se escenificó en el Palacio Pitti el 6 de octubre, y la partitura de Peri se publicó en febrero de 1601.

La temática de las primeras óperas es muy significativa, acudieron a la mitología clásica como fuente de inspiración y como un intento de justificar el poder de la música: Apolo y Orfeo, los protagonistas de las primeras óperas, eran célebres por su destreza musical.

Es cierto que Peri y Rinuccini, al igual que Cavalieri, estaban ansiosos por asociar sus esfuerzos al resurgimiento clásico. En el prólogo de Euridice, la alegórica figura de la Tragedia admite haber venido no para cantar sucesos típicamente dolorosos, sino para otros menesteres: "Ved cómo cambio mis sombríos coturnos y mi ropaje oscuro para despertar en el corazón emociones más dulces".

El éxito de Euridice se debe en gran medida al excelente libreto de Rinuccini, y sus paradigmas estructurales perdurarían en la ópera italiana durante todo el siglo XIX y parte del siglo XX.

En la boda del príncipe Cosme de Médicis y Maria Magdalena de Austria en 1608, los florentinos volvieron la espalda a la ópera y recuperaron el formato tradicional de la comedia con Intermedi (El juicio de Páride de Michelangelo Buonarroti), tomando como modelo los festejos de 1589 y con el deseo de nomincurrir de nuevo en los errores de año 1600.

 

Mantua

Vincenzo Gonzaga, duque de Mantua, asistió a la boda de María de Médecis y Enrique IV de Francia. Entre su séquito figuraba Alessandro Striggio quien va a colaborar con el maestro di capella del duque, Claudio Monteverdi en la composición de la nueva ópera "Orfeo". Desde luego, Striggio y Monteverdi habían tenido acceso al libreto y a la partitura impresa de Euridice y sacaron un buen partido de la experiencia de Rinuccini y Peri; la nueva ópera superó a su predecesora florentina en todos los aspectos.En parte se debió a que Striggio era mejor libretista que poeta y por lo tanto sus versos eran más claros que le proporcionaban mayor flexibilidad al compositor, pero también a la habilidad de Monteverdi en componer música dramática.

Con Orfeo, Monteverdi demuestra que hay innovaciones a los modelos utilizados por sus contemporáneos en el uso de nuevos tipos de arias y duetos.

Las primeras representaciones de Orfeo fueron el 24 de febrero y el 1 de marzo de 1607, como parte de los preparativos de la boda de Francesco Gonzaga y Margarita de Saboya. Margarita de Saboya llegó a Mantua el 24 de mayo; el 28 del mismo mes se representó la ópera "Arianna", de Monteverdi y Rinuccini; el público que presenció la obra de Arianna se sintió muy conmovido por el lamento de ésta al ser abandonada por Teseo, el único fragmento de la ópera que ha llegado hasta nuestros días.

 

Emilio de Cavalieri no contaba con popularidad en Florencia, pero en Roma, su ciudad natal, le resultó más fácil presentar sus proyectos y logró estrenar su ópera sacra, Reppresentatione di Anima, et di corpo. Bajo la influencia de San Felipe Neri, los oratorios romanos desempeñaban la función de cofradías que trabajaban para el bien espiritual de sus miembros. Sin embargo, la elección de Maffeo Barberini como papa Urbano VIII en 1623, y el compromiso general de la familia Barberini con las piezas teatrales, confirió una potencial estabilidad a la ópera, y la representación de Sant'Alessio, de Stefano Landi, en el teatro de 3,000 asientos del Palazzo alle Quatre Fontane, de los Barberini, el 18 de febrero de 1632, inició la representación de varias óperas auspiciadas por los Barberini.

Las técnicas adoptadas de la Commedia dell'arte inspiraron la primera ópera cómica, "Chi soffre speri, de 1637, de Virgilio Mazzocchi y Marco Marazzoli, así mismo fue importante la influencia del teatro español, que propició el abandono de las unidades clásicas, la mezcla de elementos cómicos y dramáticos, y posteriormente , el uso de las estructuras en tres actos en lugar de cinco.

Roma mantenía una actitud ambivalente respecto a la ópera, y muchísimo más en lo referente a la intervención de cantantes femeninas, (los papeles de la mujer solían reservarse a los "castrati", y así, el género operístico siguió sujeto a los capichos de los mecenas privados. A la muerte de Urbano VIII en 1644, la familia Barberini fue desterrada de la ciudad por haber derrochado los fondos papales en la organización de las actividades operísticas.

 


¿Qué es el bel canto?


El Bel Canto es un término operístico que se utiliza para denominar un estilo vocal que se desarrolló en Italia desde finales del siglo XVII hasta mediados del XIX.

En el bel canto se buscaba la perfecta producción del legato a lo largo de todo el registro vocal, como también el desarrollo de elementos virtuosísticos como la coloratura, el trino, la brillantez de los agudos y el manejo de la respiración.

 

El bel canto floreció y se desarrolló en Italia en la época del Barroco, sin embargo su influencia en las otras escuelas y estilos fue notable sobre todo hacia finales del siglo XVIII en donde se pueden encontrar ejemplos en óperas francesas y en el estilo mozartiano del bel canto adaptado. En Italia el estilo desembocó en una verdadera escuela que tuvo su era de oro con las composiciones de Rossini, Bellini, Donizetti y los primeros triunfos de Verdi en las primeras décadas del siglo XIX.

Con el pasar de los años el estilo fue pasando de moda y los compositores comenzaron a privilegiar el uso de cantantes con un entrenamiento distinto. Verdi, en sus obras de madurez y Wagner privilegiaron a cantantes que supieran declamar más que cantar virtuosísticamente. Con la llegada de Puccini y la nueva oleada de compositores italianos como Boito, Umberto Giordano, Cilea o Mascagni se privilegió un estilo vocal que se acercaba mucho más a la voz hablada, ya no se requería el uso de la coloratura, ni agudos o sobreagudos. 

 

Con el triunfo en el gusto del público de las óperas de Richard Wagner, Giuseppe Verdi, Richard Strauss, Giacomo Puccini y del verismo italiano de Leoncavallo, Mascagni o, Cilea los cantantes comenzaron a usar un estilo vocal que poco tenía que ver con el bel canto. El repertorio belcantista pasó de moda y sólo seguían en cartelera algunos títulos que pronto se convirtieron en meras curiosidades.

Con la llegada de Maria Callas cambió la suerte del belcanto. Callas, con su talento vocal, educada por una virtuosa belcantista como fue su maestra Elvira de Hidalgo y su talento dramático eligió títulos que en la época casi no eran representados y le dio nuevos aires a heroínas que para muchos eran poco creíbles o ridículas.

 

Así títulos como Norma, Lucía di Lammermoor o Amina en La Sonnambula fueron redescubiertos en su verdadera magnitud y naturaleza vocal y estilística. Otros como Medea de Cherubini, Anna Bolena de Donizetti, Imogene en Il Pirata de Bellini, Armida de Rossini o La Vestale de Spontini volvieron a los teatros después de décadas de ausencia no solamente como eventos musicológicos sino también como grandes éxitos de público.

  

El camino abierto por Maria Callas fue seguido por otros cantantes como Joan Sutherland, Leyla Gencer, Teresa Berganza, Luigi Alva, Marilyn Horne, Alfredo Kraus, Luciano Pavarotti o Montserrat Caballé educados en la tradición del bel canto y que comenzaron un verdadero renacimiento del estilo que se extiende hasta nuestros días.


Terminología musical elemental


Acorde:    Sonido compuesto como mínimo por tres notas diferentes y simultáneas.

 

Acto:   División principal de una obra dramática. Obedece a la división de los dramas griegos. En música se emplea para designar las secciones argumentales principales de una ópera. Cada acto constituye una unidad conclusa, tanto dentro de la acción como en términos musicales.

 

Aria:   Composición para ser cantada por una voz solista con acompañamiento orquestal.

 

Bajo:  Voz masculina más grave. Se distingue los siguientes registros vocales. Bajo profundo (Sarastro, La flauta mágica de Mozart), bajo bufo (Don Basilio, El barbero de Sevilla de Rossini), Bajo serio (Felipe II, Don Carlos de Verdi), bajo de carácter (Mefistófeles, Fausto de Gounod), bajo ligero (Kaspar, El cazador furtivo de Weber), el bajo cantante (Wotan, El anillo de los nibelungos de Wagner) es una forma intermedia entre bajo y barítono.

 

Barítono:  Tesitura masculina media. Los registros vocales más importantes del barítono son: barítono lírico (Germont, La traviata de Verdi), barítono de carácter (Fray Melitón, La forza del destino de Verdi), barítono bufo (Gianni Schicchi de Puccini). El bajo cantante (Hans Sachs, Los maestros cantores de Nuremberg de Wagner) se sitúa entre el bajo y el barítono.

 

Barroco: época musical que transcurre aproximadamente entre 1600 y 1750 , también llamada época del "bajo continuo" por el predominio del principio homónimo. Durante el barroco se desarrollaron géneros musicales importantes tales como la ópera, el oratorio o el concierto. Se implantaron la tonalidad en modo mayor y menor y el compás. El público empezó a mostrar interés por el movimiento concertista, lo que también se pone de manifiesto en la construcción de teatros de ópera a cargo del estado. Las formas operísticas predominantes durante el barroco era la "Ópera seria y la Trgédie lyrique". Algunos compositores de ópera barrocos eminentes son Claudio Monteverdi, Jean-Baptiste Lully, Jean-Philippe Rameau, Henry Purcell y Georg Friedrich Händel.

 

Bilina:  (del ruso acontecimiento) Canción épica rusa de dimensión extensa. En este sentido, se convirtió en un género de acción épica representada en grandes escenas estáticas en la ópera Sadko de Rimski-Korsakov.

 

Brindis: Canción usualmente alegre compuesta por estrofas, vinculada con los votos que se pronuncian al beber, presente en numerosas óperas. Dos ejemplos famosos son el brindis de Alfredo y Violeta en La traviata y el macabro brindis de Lady Macbeth en Macbeth de Verdi.

 

Cabaletta:  (Cabola, pequeña estrofa). Aria breve y sencilla. También se emplea desde el siglo XIX para designar las "strette" conclusivas de las arias y dúos operísticos italianos. Se caracterizan por una elevación rítmica fervorosa y concisa.

 

Cadencia: Serie fija de acordes que sirve de fórmula clave. También designa la parte virtuosa final de las frases de un concierto para solo o una aria (Coloratura) en la que el solista puede mostrar sus dotes técnicas y artísticas sin acompañamiento de orquesta.

 

Castrato: Persona que era castrada durante la niñez para evitar el cambio de voz. La castración de muchachos con talento musical se practicó sobre todo entre los siglos XV y XVIII. La capacidad pulmonar y los mayores espacios de resonancia unidos al registro agudo de la voz de los "castrati" adultos permitían un gran volumen, una enorme potencia y un virtuosismo hasta entonces desconocido.

La práctica de la castración fue instaurada en Italia y España para poder emplear voces agudas en la música de las iglesias, ya que la intervención femenina estaba prohibida. 

El auge de la ópera supuso un auténtico apogeo de los castrati, cuyo representante más eminente fue Farinelli (cuyo verdadero nombre era Carlo Broschi). Los cantantes con un mayor éxito en tiempos del barroco (ópera seria) eran castrati. Sólo el público francés rechazó a los castrati. La época dorada de los castrati acabó hacia finales del siglo XVIII, cuando se impuso un nuevo ideal de naturalidad, aunque algunos de ellos siguieron trabajando en la capilla papal hasta finales del siglo XIX.

 

Cavatina:  Fragmento lírico para canto solo, con acompañamiento instrumental en las óperas y oratorios de los siglos XVIII y XIX. La cavatina se ha conservado en una forma simple dividida en dos partes y prescinde ampliamente de las repeticiones de texto y las coloraturas virtuosas.

 

Clasicismo:  Época musical que abarca desde aproximadamente 1750 hasta 1820. El clasicismo nació del afán de reemplazar el carácter sobrecargado y pomposo de la música del Barroco por composiciones de fácil comprensión y formas claras dotadas de un lenguaje sensible.

 

Coloratura: Ornamentación virtuosa de piezas de canto mediante escalas, saltos y adornos rápidos. Hasta principios del siglo XIX, los cantantes de todos los registros vocales tenían la oportunidad de demostrar su virtuosismo gracias a la coloratura. A partir del siglo XIX, las coloraturas aparecen, principalmente, en las arias para soprano. Algunas arias de coloratura famosas son el aria de venganza de la Reina de la Noche en la Flauta mágica de Mozart, el aria de la locura de Lucía en Lucía Di Lammermoor de Donizetti y el aria de Zerbinetta en Ariadne auf Naxos de Richard Strauss.

 

Contralto: La más grave de las voces femeninas o de niños.

Contratenor:  Tesitura masculina más aguda, en el registro de la contralto femenina. El contratenor desempeño un papel importante sobre todo en la música popular  inglesa de los siglos XVI y XVII. Allí surgió, asimismo, la tradición del contratenor en el canto de conjunto. La presencia de los contratenores se reforzó  nuevamente con la llegada de la tendencia interpretativa, por ejemplo para imitar el papel de los "castrati" en la interpretación de música antigua.

Coro: Grupo de cantantes que interpreta una pieza de música sobreponiendo sus voces. La importancia del coro en los inicios de la ópera italiana era escasa, mientras que en la ópera francesa pronto desempeñó una función dramática (sobre todo en Gluck). Sin embargo, el papel del coro sobre el escenario operístico no experimentó un auténtico impulso hasta el siglo XIX.